
Visión financiera
Desde sus orígenes y durante décadas el PAN se dedicó a construir una imagen como partido a partir del respeto a valores ético y morales públicos, todo panista conocía y respetaba los principios básicos de su partido y ello generó poco a poco el reconocimiento y la simpatía de la ciudadanía en general. Si alguien preguntaba hace quince años qué partido político era consistente en sus principios y en su actuar, sin duda alguna la respuesta de todos los consultados habría sido: el Partido Acción Nacional. Algunos habrían de estar de acuerdo con tales principios, algunos otros no, sin embargo lo que era una realidad es que el PAN tenía una identidad clara y definida, a veces confundida con cuestiones que no tenían mucho qué ver, como la religiosa, sin embargo nunca correlacionada con actos como la corrupción y aspectos contrarios a la ética y moral pública.
Hoy día, a pesar de los muchos panistas que hay en México, entre los que me incluyo, es evidente que las acciones de algunos políticos que ahí militan han desvirtuado y resquebrajado la identidad que durante décadas construyó el PAN como partido político. Casos de corrupción, estridencias públicas que son justificadas como actos privados, prevalecencia de un pragmatismo político ramplón que tiene la mira en el beneficio particular y no en el interés general y sucesos lamentables, vergonzosos y comprometedores como el que acabamos de advertir con relación al actuar de algunos diputaos federales de este partido están logrando que el ciudadano común se pregunte ¿qué es el PAN?
¿El PAN es un partido con una visión humanista, que considera al ciudadano como la pieza importante del engranaje político? ¿Es un partido que cree en la libertad y pondera el interés público por sobre cualquier otro? ¿Es un partido con una ideología definida donde al ética pública y la moral pública son elementos fundamentales de la misma? ¿Es un partido donde se vale hacer de todo, donde sus integrantes se dedican a la búsqueda del bien privado por encima del interés general? ¿El PAN es una organización de interés púbico o es una organización para algunos cuantos? ¿El PAN es una plataforma para que ciudadanos busquen mejorar las condiciones de una sociedad desigual, con altos índices de pobreza y un sin numero de necesidades, o es una plataforma para sinvergüenzas que buscan su beneficio personal?
Estas son preguntas que hoy día nos planteamos y que, seguramente, hace quince años ni nos imaginábamos hacerlo.
Hoy el PAN requiere volver a sus orígenes, tiene qué hacerlo porque de otra forma estará condenado a la extinción. Además, México requiere del PAN, México lo requiere en estos momentos en los que ningún partido ha tomado de manera seria y responsable la bandera de la ciudadanía. Los partidos en nuestro país están en crisis y la representación política de los ciudadanos no puede recaer en políticos como los que hoy día conducen el destino de los partidos políticos y de las instituciones del Estado Mexicano. Pobre México si no es así, sería una condena quedar al amparo de diputados corruptos y sinvergüenzas que cobran “mochada”, que cobran “bonos” por aprobar reformas y que organizan fiestas que, seguramente, fueron pagadas con recursos públicos. Y hay tener la mirada amplia porque esto que sucedió con los diputados no es exclusivo de ese poder, acciones así también se encuentran en los municipios, donde los alcaldes se regodean y se dan festín con la corrupción, con el nepotismo y con la delincuencia.
Estoy seguro que hay muchos, miles de panistas que piensan al igual que yo. Es hora de que los panistas dejemos de pensar de manera exclusiva en el poder político y en el poder económico. Es momento de que los panistas pensemos en la ciudadanía, en el interés público y en los principios e ideales que dieron origen a nuestro partido.