Vinculan a proceso a acusado de matar a su pareja y enterrarla en patio
CIUDAD DE MÉXICO, 8 de marzo de 2026.- Durante la movilización por el Día Internacional de la Mujer, en la Ciudad de México se escuchan las voces de madres que marchan para exigir justicia por el feminicidio de sus hijas, sus gritos, transformados en un potente coro de resistencia retumban contra las paredes de los monumentos en Paseo de la Reforma.
“Me mataron a mi hija hace dos años y medio. Me la masacraron, le metieron 14 puñaladas, la violaron y me la fueron a tirar a Tlaxcala”, denunció la madre de Ivana Huato, quien junto a su hijo forman parte de las cientos de historias que alzan la voz en la lucha del 8M.
“El responsable era un inquilino mio. Queremos que se haga justicia porque ella no se merecía morir así”, agregó la familiar de la víctima y detalló que luego de dos años y medio de la tragedia, recién el 10 de marzo próximo sostendrán una primera audiencia del caso.
Bajo ese mismo dolor, Angela Beatriz madre de Andrea Cañeda Salgado, denunció que su hija fue víctima de feminicidio el 28 de marzo de 2021 y acusó la falta de empatía al permitir que un violentador cuente con la posibilidad de tramitar un amparo para permanecer libre.
“Quiero que se haga justicia por mi hija porque aún un feminicida tiene derecho a un amparo”, exclamó una de tantas madres que exigen juicios justos y procesos que garanticen resoluciones en favor de las millones de víctimas.
La marcha del 8 de marzo no solo pinta de violeta las calles, es un recordatorio del incremento de feminicidios y desapariciones en contra de las mujeres, se trata de un grito desesperado de madres, hermanas, tías e hijas que exigen justicia, así como un estado que les permita ser libres.




