Hola Paisano
@guerrerochipres
“Novecientos once, ¿cuál es su emergencia?”. Con esa frase comienza una cadena de asistencia institucional ampliamente socializada, donde la medicina contemporánea comienza a salvar vidas, incluso antes de la valoración de un médico.
El Día de la Médica y el Médico en México, conmemorado cada 23 de octubre, no solo es reconocimiento a la vocación individual, también a la estructura colectiva que sostiene el derecho a la salud, la cual tiene en el 9-1-1 su primer eslabón y en la Telemedicina una de sus más recientes transformaciones.
En la Ciudad de México, la línea de emergencias operada por el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5), ha recibido este año 243 mil 008 llamadas por emergencias médicas, un promedio de 832 solicitudes diarias. Detrás de cada registro hay una historia que atraviesa diagnósticos, decisiones logísticas y tiempos de vida. La estadística, aunque fría, devela un sistema que atiende cada dos minutos una emergencia médica y coloca la salud en el centro de su política pública.
Los motivos de llamada reflejan la anatomía social de la emergencia: 32 mil 717 lesionados por choque, 29mil 053 enfermedades generales y 23 mil 598 lesiones por caída. Detrás de cada número hay un mapa urbano de riesgos que permite a las instituciones planear, anticipar y prevenir.
Iztapalapa concentra el 16 por ciento de los casos, Cuauhtémoc el 14 y Gustavo A. Madero el 11. Estos datos no son sólo geográficos, son indicadores sociales que revelan patrones de movilidad, densidad poblacional y vulnerabilidad estructural. La emergencia, como fenómeno, también es un espejo del territorio.
El 911 no es sólo un número telefónico, sino un dispositivo de política pública. Su eficacia radica en su capacidad para articular con ambulancias del ERUM, unidades médicas de la Secretaría de Salud, paramédicos de la Cruz Roja, bomberos, policías, Protección Civil y servicios privados. Cada llamada activa una cadena de decisiones clínicas y logísticas que transforma segundos en esperanza.
Durante la pandemia, la Telemedicina fue una respuesta al confinamiento, impulsada por la entonces Jefa de Gobierno y actual Presidenta Claudia Sheinbaum. Ahora es un instrumento consolidado que permite conectar especialistas con pacientes a distancia, supervisar tratamientos y emitir diagnósticos sin contacto físico. Gracias a ella, 117 mil 322 casos han sido atendidos este año vía remota, lo que significa ahorro de recursos, atención más rápida y un uso más racional de la infraestructura hospitalaria.
En la práctica, esto significa que un operador puede conectar de inmediato a un paciente con un médico, quien, por videollamada valorará la emergencia para determinar el tipo de recurso necesario incluida la atención prehospitalaria con el envío de ambulancias.
El Día de la Médica y el Médico adquiere una nueva lectura: la ampliación de las fronteras del cuidado. Esa figura de la salud se extiende a la de operadores telefónicos, técnicos de sistemas, despachadores de ambulancias y analistas de datos. Todos forman parte de una misma red de salvamento.
Salvador Guerrero Chiprés es coordinador general del C5 de la Ciudad de México