
México y el mundo deben aceptar una nueva era de guerras: académicos
México D.F., 21 de agosto del 2014.-La homologación presupuestaria o generación de un Impuesto sería la alternativa para alcanzar el crecimiento planteado en el marco de la Reforma Fiscal aprobada el año pasado, que expuso un crecimiento anual del 5 por ciento, así lo manifestaron académicos y analistas en el foro ¿Un Impuesto Único Ayudaría Al Crecimiento Del País?, organizado por la Fundación Friedrich Naumann.
De acuerdo con Arturo Damm, miembro de la asociación, con un impuesto que grave únicamente las compras de productos y elimine otros gravámenes como el Impuesto sobre la Renta, el Impuesto Empresarial a Tasa Única y el IVA, entre otros, se alcanzaría una recaudación de alrededor de 13 mil 719 billones de pesos, mientras con estos 15 impuestos en 2013 se alcanzó apenas mil 314 billones de pesos.
«Con este esquema el Gobierno Federal seguiría recaudando lo mismo y la gran mayoría de los contribuyentes pagaríamos mucho menos de lo que pagamos como consecuencia del engendro tributario que padecemos», explicó el economista.
En este marco, Gabriel Quadri, afirmó que este impuesto se trataría de un gravamen que no afectaría a la competitividad, ni vulneraría la inversión, además de que no limita el crecimiento económico, ya que se trata de un impuesto con alto potencial monetario.
«Un impuesto homologado sobre las ventas es regresivo, pues aunque penaliza más a los más pobres, eso al final es retroactivo, ya que los mismos recursos regresan en forma de programas sociales al mismo sector de la población», precisó el ex candidato presidencial.
Al respecto el académico José Torra, señaló que la aplicación de un Impuesto Único sería lo más benéfico para la economía, ya que se distribuiría la carga fiscal entre toda la población y no sólo en el 40 por ciento que la sostiene actualmente, además de que este esquema convertiría al país en un ‘imán para la inversión’.
«Los beneficios de un impuesto único son innegables y salvo lo que nos pueda restar nuestro rígido sistema fiscal, nos convertiríamos en un paraíso de la inversión, lo cual es suficientemente atractivo para apoyar este modelo fiscal», apuntó el investigador.
Por su parte, Guillermo Barba, analista económico resaltó que actualmente padecemos la consecuencia de haber abandonado un sistema de dinero sólido, o sea el patrón oro, base de la economía internacional.
«Al abandonar el patrón oro rompimos el ancla que significaba para los gobiernos la posibilidad de poder gastar a voluntad y el beneficio que tenían los bancos centrales de expandir la base monetaria como mejor convenía y el efecto lo vemos ahora en una crisis mundial», destacó el periodista.