
Visión financiera
El amor en tiempos de lnternet
Las redes sociales generan nuevos tipos de interacción laboral y personal. La comunicación se vuelve más sofisticada, conveniente y versátil. Bajo ese concepto el amor posee nuevas oportunidades de aparición y expresión. Inclusive, es factible que la virtualidad incremente el romanticismo con su halo de fantasía, misterio e irrealidad.
¿Puedes enamorarte a través del Facebook? Sí. Al menos uno de cada 10 internautas de los 38 millones existentes aseguró que durante el 2015 al menos en una ocasión vivió un romance en alguna Red Social y/o WhatsApp de acuerdo a Ipsos Connect.
Frank Zúñiga, psicólogo clínico y director de Psicoterapia Zen México es tajante cuando le cuestionamos si el amor virtual es posible: “Personalmente creo que sí”.
Las razones que esgrime son poco halagüeñas: se debe a que las personas tienden a idealizar y fantasear respecto a su contraparte. No tiene que ver con la realidad, sino con su fantasía.
“Mucho de lo que sucede en Internet está sucediendo a un nivel virtual, es decir no real, y aunque con quien se habla es real, no lo conocemos, sino lo interpretamos de acuerdo a nuestras expectativas y deseos (muchas veces neuróticos). Por esta razón te diría que nos enamoramos más de nosotros mismos y de nuestras fantasías que de la otra persona”, menciona Zúñiga.
El experto dice que los principales problemas del enamoramiento virtual son iguales en adolescentes y adultos, aunque en los primeros existe un riesgo mayor por la impulsividad derivada del factor hormonal descontrolado. Y en los segundos es en el fenómeno compensatorio de auto-afirmación a través del otro.
Como sea, el amor en Internet es una realidad que se vive a plenitud y que responde a factores de alta conveniencia como poco tiempo disponible para socializar, economizar recursos, minimizar riesgos y abrirse a experiencias nuevas e irrestrictas. El amor en Internet es libre, lleno de factores fantasiosos y un alto porcentaje de no realización, lo que atrae a las nuevas generaciones deslumbradas por el paraíso del no compromiso.
Finalmente vale considerar que ocho por ciento de los amores en Internet si aparecen después en el plano real, por lo que no puede decirse que la virtualidad sea una llave al encantamiento eterno. Es sólo una fuente más de comunicación.
Como en cualquier relación es válido preguntar que se busca en ella. ¿Mantenerse en el plano virtual, brincar a la realidad, establecer algún tipo de compromiso? En el caso de que se desee dejar el universo de la Red y hacerlo tangible, es conveniente que se cuente con cierta seguridad en los primeros encuentros, lo que implica citas en lugares públicos no alejados del lugar de residencia o trabajo.
La honestidad que se vive en la virtualidad, asimismo, debe de prevalecer una vez que se deja la pantalla y se interactúa en el plano tridimensional. Es verdad que nuestro “yo” verdadero aparece al escribir, con nuestro subconsciente totalmente libre y alejado de los estereotipos sociales, pero en la medida que interactuemos acorde a lo que realmente somos podremos generar una relación verdadera de la que puede existir una relación de amistad, trabajo y sí, también de amor.