CIUDAD DE MÉXICO, 26 de febrero de 2016.- La sanación de dos niños en el Hospital Infantil de México Federico Gómez, obligó al cambio de logística en la visita del Papa a ese nosocomio ubicado en la Ciudad de México.

De acuerdo con el Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México (Siame), el Obispo Jorge Estrada explicó a Desde la fe que dos niños fueron dados de alta durante la visita de Su Santidad, lo cual no estaba previsto.

Recordó que el pasado 14 de febrero, el Papa Francisco visitó a niños enfermos de cáncer en el hospital, donde tuvo la oportunidad de tocar, junto con dos niños, una campana en señal de que ambos habían superado una crisis producto de su enfermedad.

Estrada Solórzano explicó que antes de la llegada del Papa a México se hablaba de la posibilidad de que un niño fuera dado de alta; sin embargo, estando presente el Santo Padre en el nosocomio, las autoridades del mismo dieron aviso de que dos pequeños saldrían ese día del hospital.

 “Efectivamente, no fue uno, sino dos niños los que tocaron esa tarde la campana junto con Su Santidad, y por ese hecho hubo que modificar la logística del recorrido, pues era un área que no estaba contemplada visitar”, dijo el Sr. Obispo.

En ese hospital hay una ludoteca en la que los pacientes esperan en tanto son atendidos. En esa área, hay una campana que tocan los niños cuando son dados de alta con la finalidad de que tomen conciencia de la recuperación de su salud, pero también para animar a otros pequeños que están en tratamiento. 

Precisó que la presencia de Su Santidad en el hospital fue una petición expresa del Presidente Enrique Peña Nieto, ya que el Santo Papa había manifestado con anterioridad su interés en tener un encuentro con niños enfermos.

“El Hospital Federico Gómez tiene carácter federal, con participación de usuarios no sólo de la Ciudad de México, sino de toda la República Mexicana, lo cual lo hacían idóneo para un recorrido pastoral de ese tipo”.