CIUDAD DE MÉXICO, 12 de abril de 2016.- El Estado de México aporta al año 64.70 por ciento de emisiones de dióxido de carbono (CO2) generadas en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), en tanto que la capital aporta el 35.29 por ciento.

Así lo establece el Inventario preliminar de emisiones de la ZMVM 2014, documento que aún no se publica.

Según el documento, citado por la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), durante el taller Calidad del Aire, en la ZMVM se generan anualmente 51 millones de toneladas de dióxido de carbono, de las cuales, 33 millones son aportadas por el Estado de México y 18 millones por la capital.

La Zona Metropolitana del Valle de México se compone por 16 delegaciones de la Ciudad de México y 59 municipios mexiquenses conurbados.

El tema es el transporte público

En el curso, en el que estuvo presente la titular de la Sedema, Tanya Müller, la funcionaria fue cuestionada por medios de comunicación sobre el aporte de las emisiones contaminantes de las entidades que conforman la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) –además de la capital están los Estados de México, Hidalgo, Morelos, Puebla y Tlaxcala– y señaló que el uso de automóvil en las zonas urbanas de los demás estados ha aumentado y con ello sus emisiones.

“¿Qué representa o refleja? En la medida en que hay una mayor tasa de motorización en las entidades también hay un crecimiento de la tendencia de emisiones contaminantes ligado directamente a lo que es el transporte público, por eso la Ciudad de México tiene 125 kilómetros de Metrobús y se continúan priorizando las inversiones en el mismo, de la ampliación del Metro, inversión en sistema para bicicleta, porque sabemos que son las políticas públicas e inversiones que se tienen que hacer para el tema de movilidad y claramente de emisiones”, explicó.

Agregó que la solución para reducir los niveles de contaminación pasa por el transporte público, ya que de los 5.5 millones de automóviles que componen el parque vehicular en la ZMVM, 80 por ciento son particulares con la consiguiente contaminación.

“El fondo del tema es el transporte público y los recursos necesarios para el mismo y esas inversiones se tienen que priorizar no sólo a nivel megalópolis sino nacional, porque vemos que la tasa de motorización está creciendo.

“En la medida en que el transporte público no crece, la tasa de motorización crece más rápido y de ahí que se tengan que llevar a cabo proyectos, inversiones necesarias para proyectos de transporte público interestatal, porque una parte de los viajes que se hacen en las entidades son laborales y dependen en gran medida de auto particular o un transporte no integrado de manera regional y deberíamos trabajar en este como vemos en otras regiones megapolitanas de otros países, el tema es el transporte público y de manera regional”, señaló y explicó.