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MÉXICO, DF, 16 de agosto de 2014.- Pese al evidente descontento del Gobierno federal sobre la propuesta de incrementar el salario mínimo en México, el mandatario capitalino Miguel Ángel Mancera, dejó de lado su acostumbrada cordialidad en el discurso, y dejó en claro que mantendrá su propuesta de subirlo de 67 a 80 pesos diarios porque “no había sido una ocurrencia”.
Ante este escenario tan lleno de tintes económicos como políticos, Quadratin México, acudió a la academia mexicana; con especialistas en economía para que fueran ellos, quienes nos dieran su versión sobre la viabilidad o no, de incrementar el salario mínimo en territorio mexicano.
Para Ángel Iván Olvera, maestro en Economía y director de esa carrera en el Tecnológico de Monterrey campus Estado de México, observa con buenos ojos la propuesta de incremento al salario mínimo hecha por el jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, pues considera que ésta “traerá un beneficio considerable a por lo menos al 15 por ciento de la población”.
En ese sentido considera que la molestia principal del Gobierno federal sobre el tema, responde a la posible afectación de intereses económicos, específicamente a los relacionados a los de la inversión extranjera, máxime en el marco de las recién aprobadas reformas estructurales.
“Ahorita con todas las reformas que está promoviendo, el Gobierno federal lo que quiere es que aumente la inversión así como el número de empresas en el país. Pero si tú subes el salario mínimo, ¿qué va a suceder? Pues que los inversionistas van a tener miedo de venir a invertir a México, porque obviamente se les va a incrementar su costo. Hay que recordar que nuestra mano de obra es muy barata, extremadamente barata y por eso la quieren mantener baja para que sigan llegando más empresas. A nivel mundial, hay que recordar, México tiene una de las mano de obra más baratas”, consideró.
Diametralmente contraria es la opinión de Jesús Valdés Días de Villegas, doctor en Economía Internacional, y catedrático de estudios empresariales, de la Universidad Iberoamericana, campus ciudad de México, para quien la propuesta de Mancera responde simplemente a un criterio “populista”.
“Lo que pasa es que si al público en general le dices que hay que subir el salario, eso es muy populista, es un concepto puramente populista, eso es para hacer política. Pienso que hay que tomar las cosas más en serio, de una forma más razonable, y con un criterio de racionalidad”.
En ese sentido, aunque el académico de la Ibero reconoce que el salario mínimo se encuentra deprimido, y es “porque no ha habido un crecimiento económico, dado que han habido momentos de gran inestabilidad económica”. Entonces, prosigue, más allá de querer subir el salario mínimo, lo que se requiere “es impulsar la economía y ahí sí entonces, podremos comenzar a hablar de un incremento al salario mínimo”.
Para el director de la carrera de Economía en el Tecnológico de Monterrey, una de las mejores fórmulas para que no se dispare la inflación ha sido justamente el control del salario mínimo, aunque esto afecte directamente la calidad de vida de millones de personas.
“Actualmente nuestro salario mínimo está en 67.29 pesos. Hace 10 años, en 2004, estaba en 45.24 pesos. Esto quiere decir que se ha incrementado en una tasa del 4.05 por ciento al año, durante los últimos 10 años. Ahora, si nos vamos a la inflación, igualmente de 2004 a la fecha aproximadamente, se ha incrementado en un 4.22 por ciento. Entonces si te das cuenta, están muy cerca uno del otro. Esto significa que uno de los mayores controles que se ha tenido sobre la inflación es el salario de las personas”.
Lamentablemente, prosigue, de acuerdo con datos del INEGI, se calcula que son cerca de 6 millones 500 mil personas (13 por ciento de la población total del país son) las que perciben en México un salario mínimo por jornada laboral al día, lo que debe ser muy complicado.
“Con 67 pesos al día, una familia, dale de desayunar, dale de comer, dale de cenar. Además paga la educación si los hijos están en escuela, paga útiles. Además ahorra, además paga servicios, paga salud, paga agua, si bien les va. Paga automóvil o transporte público, porque además de alguna forma debes de llegar a tu trabajo”.
En contraste con la postura anterior, para el doctor en Economía Internacional de la Universidad Iberoamericana, Jesús Valdés, más allá de coincidir en que son 6 millones y medio de personas las que perciben 67 pesos por jornada laboral, no es subiéndoles el salario como se va a resolver el problema, sino lo primero que se tiene que hacer, insiste, “es reactivar la economía” del país.
“El paquete de reformas estructurales aprobadas recientemente pueden ser un factor que ayuden a la reactivación económica. Yo no puedo decir que sí, ni puedo decir que no. Si bien las reformas pueden ser positivas, también se pueden convertir en algo negativo para el país. Pero, vamos, si crece la economía, creo que está perfecto, creo que todo el mundo va a salir ganando, porque incluso va a haber más empleo y con ello va a poder incrementarse el salario mínimo”.
Finalmente, para el director de Economía del Tecnológico de Monterrey, Ángel Olvera, más allá de los 80 pesos que lanzó como primera propuesta el Jefe de Gobierno capitalino, en el que además ofreció incentivos fiscales para las empresas que lo apoyen, esos 13 pesos de incremento, dijo “no van a generar un impacto fuerte en la inflación pero sí vas a hacer que una parte considerable de la población activa de la que está trabajando gane un poco más”.
Pero más allá de eso, prosiguió, la propuesta grande de Mancera, es la de a 10 años. “La de subir a 171 pesos el salario mínimo, o subirlo por encima de los 171 pesos, esto quiere decir que al año van a subir o quieren subir el salario mínimo 9.78 por ciento. Dicha propuesta, desde mi punto de vista, es buena, porque no está metiendo un golpe inflacionario de un momento a otro, porque lo están haciendo de forma gradual”.
Si se llegara a dar un incremento gradual a 10 años como Mancera lo propone, dice, “la gente va a tener mucho más dinero pero van a gastar más, y esto va a generar una inflación, sí, pero entonces lo vas a llevar de forma gradual, en donde tú también estarás dando tiempo al Banco de México, que se encarga de controlar la inflación, de que genere herramientas o mecanismos para seguir controlando la inflación adecuadamente, a pesar de que las personas tengan más dinero”.