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MÉXICO, DF., 10 de junio de 2015.- Al reconocer que existieron condiciones de desigualdad entre los candidatos, guerra sucia y amenazas de boicot electoral, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, destacó que la participación de los candidatos independientes representó el daño colateral para los grandes partidos y exige un replanteamiento del sistema de organismos políticos.
En el marco de la discusión en el Pleno sobre el proceso electoral del domingo pasado, el presidente del Senado, Miguel Barbosa Huerta, afirmó que la irrupción de los candidatos independientes por el hartazgo de la ciudadanía y la sociedad cansada de modelo de partidos llagó a enriquecer la contienda y auguró una posible desbandada de militantes para sumarse a este esquema.
“Muchos políticos después de este 7 de junio se van a separar de su partido y van a irse a preparar su campaña como independientes para el 2018 o campañas intermedias u otros ciudadanos ya no van a ir a buscar un partido van a prepararse y organizarse”, subrayó el senador perredista.
Al dar posicionamiento de la bancada panista, Roberto Gil Zuarth, acotó que los partidos padecieron un proceso de deslegitimación de su sistema, así como la forma tradicional de hacer política y competir por el poder público, donde el mensajes claro de los ciudadanos es la caducidad del modelo partidista y el monopolio de la política, sin embargo recalcó que los candidatos fueron escisiones de otros organismos políticos.
“Las candidaturas exitosas son escisiones de partidos políticos, así como los partidos políticos emergentes, pero los candidatos ciudadanos son un acicate para que no olvidemos que nos debemos a los ciudadanos y escoger a los candidatos y las causas que quieren los ciudadano”, replicó el senador de Acción Nacional.
En el posicionamiento del PRI, el senador David Penchyna Penchyna, afirmó que la división de la fuerza política no es algo que no debe de espantar, sino impulsarlos a ponerse a trabajar y pidió a los partidos no caer en la tentación de desacreditar el proceso cuando el triunfo no les favorece.
“Hay candidaturas que hoy se están definiendo por menos de un punto porcentual, pero por qué marcar con la misma premisa donde hay más de tres puntos de ventaja, en dónde no se tiene la capacidad democrática de no reconocer una derrota”, concluyó el priista.