
Ambiciona Observatorio Ibero sistema de justicia para demandas de todos
MÉXICO, DF a 7 de abril de 2015.- La captura de José Sánchez García, considerado uno de los objetivos principales a detener por el Gobierno Federal, fue un golpe directo para la estructura del Cártel del Golfo ya que este sujeto era el encargado de, al menos, siete grupos de sicarios en el área.
De acuerdo con fuentes de la Procuraduría General de la República (PGR) consultadas por Quadratín México, Sánchez García se encargaba de seleccionar, reclutar y dar de baja al cuerpo de pistoleros que trabajaban para dicha organización en los municipios de Aldama, Soto la Marina y Abasolo, en Tamaulipas.
Por medio de fuertes amenazas de muerte, desaparición de seres queridos y extorsiones, el probable responsable cobraba entre 50 mil y 600 mil pesos a empresarios, ganaderos y productores agrícolas de la región.
Sanguinario al extremo
Mario Armando Ramírez Treviño, alias el ‘Pelón’ o el X20, quien fue integrante de Los Zetas cuando fungían como el brazo armado del Cártel del Golfo y mantuvo su lealtad a este grupo en el 2010 cuando se dio la división entre ambas organizaciones, invitó a José Sánchez para que se uniera a las filas.
‘El Pelón’ fue el ejemplo para Sánchez García para mantenerse en un “nivel de agresividad extrema” para cometer los ajustes de cuentas o peleas por territorios que estaban en disputa con otros grupos antagónicos que operaban en sus zonas.
En su declaración ministerial ante la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) confesó haber participado en el homicidio de un policía federal en Almada el 11 de septiembre de 2014, al cual abatió con el tiro de gracia.
También se le relaciona con el asesinato de Homero Villarreal González, delegado de la Secretaría de Seguridad Pública en Aldama, Tamaulipas, en agosto del año pasado y en la emboscada contra personal de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR y agentes del Ministerio Público de la Federación, en la carretera Aldama-Soto la Marina, durante un operativo encaminado a su detención, efectuado el pasado 10 de enero.
Lucha intensa con los Zetas
Al tener la confianza absoluta de Ramírez Treviño, José Sánchez García endureció a sus sicarios y las órdenes directas eran de torturar, amedrentar, asesinar y en ocasiones desmembrar a integrantes del Cártel de Los Zetas, con quienes disputa el control del territorio en Tamaulipas.
Con sus radicales acciones, se ganó la fama de ser uno de los más sanguinarios dentro del Cártel del Golfo, además de que buscaba lealtad y compromiso absolutos para quienes buscaban alistarse en su cuerpo de pistoleros.
Según las investigaciones de la PGR, este sujeto se encargaba de manera personal, en la mayoría de las ocasiones, de terminar con aquellos elementos que no resultaban eficientes dentro de su equipo ‘elite’.