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TLAQUILTENANGO, Mor., 1 de agosto de 2014.- El ayuntamiento de Tlaquiltenango, ubicado al sur de Morelos, podría cerrar ante la falta de recursos económicos derivado de la deuda financiera cercana a los 120 millones de pesos y responsabilizó al Gobierno y Congreso de Morelos.
En rueda de prensa en la sala de cabildo, el presidente municipal, Mauricio Rodríguez González, acompañado de cuatro de los cinco regidores, expuso que los adeudos se deben a las anteriores administraciones, laudos laborales y a que recientemente la Secretaría de Hacienda les notificó del recorte de sus participaciones y que por la crisis financiera ya no pueden pagar a los empleados.
El funcionario denunció que tanto el gobierno, como el Congreso estatal porque no le ha concedido ni préstamos, ni restructuración de deuda. Agregó que ha buscado estrategias para reducir el gasto corriente como el pago de medias quincenas, incremento en la captación del impuesto predial y ajuste en la plantilla laboral, pero no ha sido suficiente para superar la crisis.
“Con los recursos que nos han quitado del cinco por ciento del presupuesto total para Mando Único, y la reducción de participaciones federales, nos dejan en estado de indefensión y no podremos continuar prestando los servicios municipales ni los administrativos a la ciudadanía, llegando a considerar el cierre total del ayuntamiento”, sostuvo, y exigió al Congreso y al Gobierno del Estado “rescatar” al municipio.
Rodríguez González no dio cifras precisas, pero comentó que reciben 936 mil pesos al mes de participaciones y a partir de éste, les recortarán más de la mitad.
También expuso que además de los 200 mil pesos que pagan a Banobras mensualmente por un préstamo que recibió la administración de José Antonio Brito (2006-09) para la construcción de la nueva presidencia municipal, el gobierno anterior del perredista Jorge Martínez Urioso, le dejó una deuda de 39 millones que se acumuló los 120 millones de pesos, aunado a los laudos laborales que se han generado en esta administración.
Incluso presentó una denuncia formal en contra del perredista, la cual, acusó, “no ha caminado porque el mismo gobierno estatal es de su partido”.
El funcionario planteó que de cerrar la comuna (lo cual podría ocurrir en dos meses) sólo operaría el Sistema de Agua Potable, Seguridad Pública y el servicio de recolección de basura, poniendo en duda el resto de los servicios recaudatorios como el Registro Civil, Predial y Catastro, dejando en claro que este municipio se compone por varias comunidades rurales y no pueden cobrar predial.
Sin embargo, interrogado acerca de una nueva vivienda que presuntamente ha edificado desde que inició su gestión como alcalde, y por el uso de una camioneta marca Ford tipo Lobo en la que viaja, el edil respondió primero, que no tiene vivienda propia, y en el segundo caso, “sería triste ver que llegara un presidente en un bocho”.
Ante los insistentes cuestionamientos de los medios, el edil reveló que su salario es de 29 mil pesos quincenales y de 21 mil pesos para los regidores, aunque según apuntó, ahora ganan menos que el cabildo anterior. “Vamos a tener una reunión de cabildo para ver las prioridades de las áreas que tienen que seguir funcionando, por eso estamos pidiendo el apoyo para que no lleguemos a esos extremos”, sentenció.
El ayuntamiento opera con 38 trabajadores sindicalizados, 160 de confianza y siete integrantes de cabildo. La nómina total del Ayuntamiento de Tlaquiltenango asciende a un millón 50 mil pesos quincenales, incluido el personal pensionado. Abundó que al personal sindicalizado se le paga 270 mil pesos y los elementos de seguridad pública más de 300 mil pesos a la quincena.
Asimismo, sostuvo que a pesar de la crisis, no renunciará a su cargo, que no es falta de capacidad sino de recursos: “no, vamos a estar aquí hasta que podamos estar aquí».
Dijo estar dispuesto a dejar sin sueldo a todo el cabildo para hacer frente a la deuda, aunque mencionó que aun así no habrá dinero para pagarles. Hasta este momento, no se ha pagado a todos los trabajadores, excepto Seguridad Pública.
Vale referir que el año pasado el propio alcalde informó que su entonces tesorero Orlando Flores, había incurrido en un probable desvío de recursos del orden de los tres millones de pesos, caso del que aseguró se presentó la denuncia correspondiente, sin haber resultados hasta el momento.