
Ambiciona Observatorio Ibero sistema de justicia para demandas de todos
MÉXICO, DF, a 15 de mayo de 2015.- La educación pública convoca a la participación de todos, manifestó hoy el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, quien expresó que ofende el supuesto primado de algunos que reclaman para sí un debate que es nacional.
Ante el presidente Enrique Peña Nieto y el presidente del Consejo General del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Juan Díaz de la Torre, Chuayffet Chemor manifestó que todas las voces que al respecto de la educación pública se expresen son igualmente valiosas, y que el propósito es, y seguirá siendo, lograr que los mexicanos tengan acceso irrestricto a una enseñanza de calidad.
En el marco del Día del Maestro, en el desayuno con los profesores galardonados con la condecoración Maestro Manuel Altamirano y la medalla Maestro Rafael Ramírez, el secretario de Educación comentó que el prestigio de una inmensa parte del magisterio nunca ha estado en duda, y por esta razón, el presidente Peña Nieto confía en que seguirán haciendo de la palabra, vehículo de las ideas, materia para construir el futuro y de los valores, la urdimbre social de la patria.
El presidente Peña los recibe cálidamente para celebrar al magisterio, actor esencial para hacer de éste un país más fuerte y más igualitario, tal y como lo quiere la Reforma Educativa, abundó el secretario de Educación Pública, en el acto efectuado en el salón Adolfo López Mateos de la residencia oficial de Los Pinos.
Comentó, además, que “todos poseemos el recuerdo de un profesor que dejó una huella indeleble en nuestras vidas; todos debemos buena parte de lo que somos a la entrega de quienes nos guiaron en las aulas”.
Este día, encabezados por el presidente de México, “los felicitamos por no cejar en su lucha diaria, mostrándonos con su ejemplo que el destino de un país depende de quienes hacen posible su educación. Gracias a ustedes, muchos mexicanos han podido creer en ellos mismos y saber que son una promesa viva para el mañana”, indicó.
El secretario de Educación Pública recordó que en 1849, llegó al Instituto Literario de Toluca un muchacho, originario de Tixtla, con el firme propósito de conquistar un mejor futuro a través del conocimiento.
Nadie imaginó que el recién llegado se convertiría en uno de los más notables intelectuales del siglo XIX; nadie, quizá, a excepción de un hombre: su maestro. Ignacio Ramírez, lúcido pensador de profunda raigambre liberal, había vislumbrado en el nuevo estudiante la chispa que sólo la inteligencia y la determinación pueden encender, comentó Chuayffet Chemor.
Apuntó que la aguda intuición de El Nigromante supo apreciar y estimular la mentalidad crítica de aquel precoz bachiller, que respondía al nombre de Ignacio Manuel Altamirano. Entre ellos se estableció ese vínculo indisoluble que se forma entre mentor y discípulo; uno en el que se funden el deseo de aprender y la vocación de acrecentar el espíritu por medio de la enseñanza.
Altamirano dejó testimonio de esta significativa relación, al escribir: “Ignacio Ramírez influyó en mi existencia de una manera radical, y yo lo consideré siempre, no como un amigo, lo cual habría establecido entre nosotros una especie de igualdad, sino como un padre, como un maestro”. La trayectoria de Altamirano muestra que la mirada atenta de un docente permite descubrir y cultivar nuestras potencialidades, planteó el secretario de Educación Pública.