CIUDAD DE MÉXICO, 24 de marzo de 2016.- El Comité Técnico del Fideicomiso Mexicana MRO se reunirá a principios de abril para anunciar una prórroga de seis meses para la venta de bienes de la línea aérea en liquidación, informaron Rosa Náutica, agencia especializada en aviación, y fuentes allegadas a la negociación.

El 17 de marzo pasado expiró el plazo para que una cláusula de reversión por la que Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) entraría en posesión de los mismos, pero ayer se informó a los dirigentes de Mexicana representados en la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA), que se emitirá una prórroga. 

Fuentes fidedignas indicaron que ASA aprobó la medida, misma que incluso ya fue notificada a Banca Invex, fiduciario del fideicomiso, para todos los efectos legales conducentes y a principios de abril sesionará el Comité para expedir el Convenio Modificatorio.

En dicho documento se deberá asentar también el monto de la capitalización que hará el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) al Fideicomiso de Mexicana.

Con respecto a la venta de los nueve aviones que fueron aportados a este fideicomiso por parte de Bancomext, hay versiones que el contrato de compra venta para la empresa Jetran podría concluir en la segunda semana de abril.

Siete aviones se encuentran en la base de mantenimiento del AICM, los dos restantes se ubican en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara.

Además de los aviones, dentro del fideicomiso se encuentran los 18 motores de esos aviones, más otros dos de una aeronave que se dio de baja por inservible, la cual fue desmantelada y utilizadas sus partes como refacciones.

Sin embargo, la representación sindical de Mexicana en ASPA asegura que sólo se cuenta con  17, pues los tres motores faltantes, marca IAE–V2500,  se encuentran en un taller de reparación en Europa, ya arreglados, pero se tiene un adeudo de tres millones de dólares.

Un sólo motor de esos, ya arreglado, puede llegar a costar 2 millones de dólares, lo que podría engrosar la bolsa para el finiquito de los trabajadores.

Este es un trabajo que debe de llevar a cabo el síndico de la quiebra para que negocie el adeudo, se recuperen esos motores y puedan así formar parte de esta venta, por consiguiente, de esta manera incrementar la bolsa de este fideicomiso en beneficio de los trabajadores.

Además hay nueve millones de dólares en un banco de Estados Unidos que no se pueden repatriar a México porque las leyes de ese país no lo permiten, pero sí podrían utilizarse allá para el pago de la compostura de los motores y es algo que el síndico del Fideicomiso no ha hecho.