
Visión financiera
Las construcciones de vivienda en la Ciudad de México pululan, cobijadas por la falta de supervisión de autoridades y sin considerar las quejas vecinales.
Como ejemplo tenemos lo que pasa en la colonia Agrícola Oriental, en Iztacalco, donde constructoras levantan sus edificaciones no obstante de la falta de agua en la zona.
El mes pasado, habitantes de esa zona hicieron dos bloqueos por no contar con el vital líquido.
Al cruce de Zaragoza y Viaducto fueron enviados granaderos para abrir el bloqueo que saturó esa importante vialidad por la que miles se movilizan diariamente a la zona centro de la Ciudad de México.
Una de las quejas vecinales era que, a pesar de la falta de agua, se permitía la construcción de más de cinco desarrollos inmobiliarios tan sólo en esa colonia.
Las constructoras de hecho, usan todo poste de la zona, para colocar la publicidad de sus departamentos que incluso entregan con un enganche de sólo 19 mil pesos.
Los departamentos van desde 45 metros cuadrados, mismo tamaño que algunos que se levantan en la Benito Juárez, pero a no a 800 mil pesos sino a casi tres millones.
Ya la actual administración en Benito Juárez investiga la violación a la norma de esas construcciones que como mínimo deben medir 60 metros cuadrados en esa demarcación.
Las constructoras aprovechan la ubicación cercana a vialidades importantes, para incrementar los precios de manera estratosférica, a pesar de su tamaño minúsculo.
¿Y la Seduvi y otras instancias que deben velar por el bienestar de la población?