
El Plan México de la cuarta transformación
Con el endurecimiento del programa Hoy no circula, el Gobierno de Miguel Ángel Mancera se enfrentará con la mayor crisis para su administración, prevén algunos de sus colaboradores.
Lo sucedido durante el endurecimiento del No circula para autos viejos, lo cual echó por tierra la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), y por lo que ahora el problema creció y se desbordó, no fue nada ante lo que ahora debe enfrentar esta administración.
Esta situación se presenta justo cuando habrá elecciones, el próximo 5 de junio, para elegir a los diputados que por primera vez conformarán el Congreso Constituyente de la Ciudad de México.
Eso seguramente beneficiará al partido de Andrés Manuel López Obrador, Morena, quien nos cuentan los Ecos capitalinos, no cabe de gusto, sin considerar la larga cola que tienen en este asunto.
El asunto parece le explotará en las manos, sino logran hacer entender a la población que este no es un problema de esta administración, ni un asunto de gobiernos, sino una responsabilidad de todos, porque todos de alguna u otra manera contribuimos al envenenamiento de nuestro aire, vital para todos, obvio.
A Mancera es a quien la situación ambiental ya no lo esperará, como sí le sucedió con gobiernos pasados, que no tuvieron políticas ambientalistas, tanto es así que esta misma semana se puso en marcha la primera reforestación de la Ciudad de México, sí, la primera. Difícil de creer para una metrópoli con tantos habitantes y vehículos motorizados.
Entre esas administraciones que poco o nada hicieron por el tema y por el contrario afectaron al mismo, destaca el de Andrés Manuel López Obrador, quien impulso el uso del automóvil con la construcción de los segundos pisos del Periférico.
El mismo López Obrador que por un lado realizó medidas populares que beneficiaron a la clase de menores ingresos, lo cual hasta la fecha le ha traído fuertes dividendos político-electorales, que también favoreció a los pudientes de la zona sur de la capital, al construirles vialidades para ayudarlos a llegar más pronto a sus destinos en automóvil.
Los ecos capitalinos nos cuentan que López Obrador hizo uso de los recursos que se tenían etiquetados para incrementar la red del Sistema de Transporte Colectivo-Metro y el plan para el mejoramiento del transporte público con lo cual se hubiera beneficiado a la mayor parte de la clase media y baja.
Sin embargo, el político tabasqueño se blindó e hizo que el presupuesto utilizado por su gobierno para la construcción de los segundos pisos se encuentre bajo reserva por 10 años, lo cual esperamos que Mancera transparente, para entonces saber cuánto fue el monto que ocupó.
Y es que, aunque AMLO indica que desde 2002 se abrieron esos datos al escrutinio público, la información otorgada por transparencia, pues sólo se mencionan cantidades, no exactas, y no de donde se tomaron los recursos.
Esperemos que pronto se esclarezcan los datos y entonces, López Obrador y su partido político Morena paguen los costos políticos por esa decisión, y es por eso que la mayoría de los morenos callan ante la crisis ambiental.