
Visión financiera
Ya hemos comentado en este espacio que el rezago en la reparación de bacheo es terrible en la ciudad de México, y si usted quiere pedirle al Gobierno de la Ciudad el pago por los daños, tendrá que esperar más de un año a que le sea regresada su inversión en llantas y composturas, pues eso es lo que tardan en promedio los trámites.
El problema deriva no sólo de las precipitaciones pluviales que cada temporada son más severas, sino de los materiales de mala calidad utilizados y, sobre todo, que por décadas no se han repavimentado importantes vialidades y sólo se les parcha y reparcha.
Algunas avenidas, como Revolución nunca ha recibido un mantenimiento mayor desde que se inauguró, hace 30 años. Difícil de creer ante el flujo vial que diario la transita, pero muy cierto.
Otras vialidades que están en las mismas son el Eje 10, Río Becerra y Avenida Hidalgo, en Tláhuac, entre una infinidad.
El problema es tal que aunque en Tlalpan ya se han reparado 4 mil 500 baches en lo que va de año, y aún falta muchísimo por hacer, en esa y en el resto de las demarcaciones donde pronto iniciará el programa de bacheo a alta presión para arreglar unos mil 500 “asesinos de llantas”, por día en toda la ciudad.
La meta es arreglar en dos meses lo que se ha hecho, normalmente, en dos años. Ver para creer.
El aumento del parque vehicular forma parte de la problemática que afecta el asfalto, y de que también vialidades secundarias ahora sean usadas como primarias para desfogar el tránsito.
Los Ecos del DF cuentan que por eso, pronto se darán a conocer la reclasificación para algunas de ellas, como Vasco de Quiroga y Rómulo O´Farril.
Eso permitirá que sea el gobierno central quien sea el encargado de su mantenimiento y no las autoridades delegacionales.
Y mientras unos hacen arreglos, a otros les valen gorro los desperfectos que generen, y bajo pretexto de prestar servicios, como gas natural y energía eléctrica, abren banquetas y el arroyo vehicular, dejando tremendos boquetes.
Una de las empresas que están en la mira de varios delegados, debido a las quejas que generan, es la gubernamental Comisión Federal de Electricidad (CFE), que a través de empresas subcontratadas hace obras en el subsuelo sin el aval de las autoridades, y sin hacer las reparaciones correspondientes.
Los constantes desperfectos que dejan, sin considerar a los vecinos ni a nadie, llevaron a que el GDF ordenara llamar a la policía y hacer la detenciones correspondientes por daños