MÉXICO, DF., 1 de diciembre de 2015.- El dinero que se origina en los delitos económicos cometidos en suelo mexicano, ya sea el que se recibe por narcotráfico, por trata de migrantes, por extorsiones de un empresario o fraudes va a parar 80 por ciento al exterior, asegura a Quadratín México el investigador especialista en delincuencia organizada, Edgardo Buscaglia.

Entre ese porcentaje, 20 por ciento va a parar a Estados Unidos y un 30 por ciento a la Unión Europea, es decir el producto de las ganancias del crimen organizado tiene como destino a las economías más poderosas del mundo, donde se protege mejor a la protección privada, y entonces es posible que el dinero sucio se refugie en un centro comercial en Alemania o Portugal, dice el presidente del Instituto de Acción Ciudadana.

“Es un delito trasnacional el lavado, entonces no comienza y termina en México, puede comenzar en México y ustedes como país pagan con sangre y lágrimas los vacíos del Estado mexicano pero después ese dinero que se genera por delitos violentos va a parar los centros económicos más desarrollados donde hay más Estado de derecho, mayor protección a la propiedad privada”, explica el analista.

De visita en México para presentar su libro Lavado de dinero y corrupción política, el arte de la delincuencia organizada internacional, editado por Debate, Buscaglia retoma la definición de la Interpol de que el lavado de dinero es “todo acto o intento de ocultar o encubrir el origen  de ingresos obtenidos ilegalmente para hacer parecer que provienen de fuentes legítimas”.

Es por ello que el jefe del Cártel de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán Loera busca países con un fuerte Estado de derecho para invertir sus ganancias a largo plazo, ya que es la mejor forma de lavar su dinero.

– ¿Se enriquece más la economía de países desarrollados con el lavado de dinero?

– Claro, porque para poder esconder esos dineros que se originan en México, Guatemala o Nigeria, los grupos criminales contratan a arquitectos financieros enormemente calificados con maestrías de Harvard u otras universidades de Estados Unidos y a partir de ahí construyen redes para ir escondiendo ese dinero y no dejar rastros de dónde se originaron de México. Van a parar a una empresa pantalla en un paraíso fiscal de Islas Caimanes, de ahí compran deuda de Rumania y  cuando llega a Alemania o a Estados Unidos, ese dinero pasó por decenas de transacciones financieras o no financieras que hacen que sea muy difícil para un fiscal norteamericano detectar, si no hay cooperación desde México hacia afuera. Entonces se necesitan dos para bailar tango.

– ¿Ese dinero a qué es destinado?

– Se destina mucho dinero a actividades de exportación e importación, 12 áreas a las que meten frecuentemente el dinero en las economías desarrolladas, inversiones a largo plazo porque en el fondo buscan que  el dinero esté seguro, va a países donde el sistema judicial protege mejor la propiedad. Es paradójico que el Chapo Guzmán busca el estado de derecho cuando quiere esconder sus capitales a largo plazo. No los va a esconder a Bolivia, Afganistán o a Nigeria, lo va a esconder donde sus empresarios puedan tener una protección pero eso lo hacen después de pasar muchas transacciones. Compran edificios en Buenos Aires (Argentina), la propiedad la venden, después van con ese dinero a Uruguay y de ahí lo transfieren, la idea es esconder el rastro, el origen del dinero sucio.

– En el caso del Chapo Guzmán, además de las complicidades para permitir su fuga, nunca se desmontó su infraestructura financiera, ¿a qué lo atribuye?

– Impunidad básicamente. Es irrisorio e irreal que uno de los capos más importantes y ricos del planeta según la revista Forbes sea detenido por más de un año y que no haya una causa impulsada contra ningún político ni empresario derivado de esa detención. Es el hazmerreír internacional y al mismo tiempo no es creíble. Todos esos cientos de millones de dólares a los cuales se refiere Forbes están metidos en empresas legales, financiamiento de campañas políticas en México y en el exterior, de Argentina en su momento en el 2007; normalmente llevaría a desmantelamientos patrimoniales y no hemos visto nada. Es un pacto de impunidad en México.

– ¿Qué pasará mientras no se vea a un empresario o político apresado por lavado de dinero de Guzmán Loera?

– Mientras no veas a esa gente encarcelada en maxiprocesos estos grupos criminales no van a reducir su capacidad de continuar esta pesadilla de violencia, de tráfico de seres humanos que ves en este país. Hay que contenerlos con medidas como las que propongo en el último capítulo y eso requiere un sistema político que se deje purgar.

– Usted dice que el dinero sucio está en todo el mundo y lo expone con el caso de El Vaticano.

– Claro, pero la responsabilidad del Estado mexicano es que esos delitos que originan ese dinero no le sigan haciendo pagar al pueblo mexicano con más sangre y lágrimas. No existen en Texas, en Nueva York o en París, ocurren acá. La responsabilidad del Estado mexicano es frenar el incentivo económico a cometer esos delitos para que después el ciudadano mexicano no sea el que pague los platos rotos, porque en el fondo ese dinero va a parar a París o a Alemania, pero la sangre y las lágrimas se produjeron acá.

Pide cuidar a Santiago Nieto

– ¿A tres años ve medidas del actual gobierno federal para combatir el lavado de dinero?

– En todos los gobiernos hay buena gente operando que está atada de pies y manos, hay gente que de buena fe se mete pensando de que su capacidad intelectual y especialidad. Le doy un ejemplo, el doctor Santiago Nieto es el titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), me consta que es un intelectual de primera de la UNAM, un hombre honesto. Él cree que puede lograr un impacto en la vida institucional mexicana para contener a estos demonios en el ámbito electoral. Yo creo que él lo cree y he estado dispuesto a ayudarlo, he ido a Chiapas a monitorear el trabajo que ellos hacen, he dado sugerencias  y estos días ha consignado a un subsecretario de Gobernación, ex dirigente del Partido Verde. Ahí ya tienes un comienzo, un chispazo de esperanza de que se puede  hacer algo. La pregunta que nos hacemos es: ¿lo dejarán continuar al fiscal? La segunda es una vez que consigne a este señor Escobar, ¿podrá abarcar las redes de empresarios y políticos que apoyaron a ese señor para cometer presuntamente el delito electoral o se va a quedar solamente en la persona de este señor Escobar?

Para Buscaglia el chispazo generado por Nieto contrasta con la actitud adoptada por el presidente Enrique Peña Nieto.

“Si uno observa el comportamiento del presidente Peña Nieto tendría que irme de este país y no regresar más”.

– ¿Por qué?

– Porque tendría la pauta de que nada puede llegar ocurrir con base en las recomendaciones que estoy haciendo. El señor Andrade y el presidente ante su Casa Blanca y la investigación de la periodista Carmen Aristegui no sólo es la peor práctica internacional, sino básicamente es un acto presidencial de rendición ante la futura corrupción mafiosa que derivaría de un caso como este. No nos engañemos, el caso de la Casa Blanca no tiene nada que ver con el lavado de dinero pero cuando el Presidente actúa como actuó y nombra a un aliado político sin autonomía para que investigue su presunta corrupción manda un mensaje a mafias nacionales y extranjeras de que en México todo se puede y esa es la gran perdición.