
Exige PRI publicar estrategia para la protección de menores
CIUDAD DE MÉXICO, 10 de febrero de 2016.- Jaime Solís Robledo, ex director de la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos, sólo acudió a la reunión de trabajo con la Comisión Especial de Ayotzinapa de la Cámara de Diputados a revictimizar a los estudiantes al hablar de homosexualidad y alcoholismo, acusó la integrante de Morena, Araceli Damián González.
La legisladora de Morena señaló que la opinión del académico no aportó nada a las investigaciones ni favoreció en sus expresiones al atacar a las víctimas y poner en duda quiénes eran los estudiantes o las actividades que realizaban al interior de la institución.
El ex director de la Escuela Normal de Ayotzinapa asistió a la Cámara de Diputados por invitación del diputado integrante del PRI, Víctor Manuel Silva, y expuso que en una investigación que realizó de 1998 al 2000, se encontró con prácticas de homosexualidad, alcoholismo y hasta drogadicción en los estudiantes.
Lo anterior valió el reclamo de la diputada del PRD, Cristina Gaytán, quien dijo que quedaba claro su amplia capacidad discursiva, pero esperaría que en su próxima reunión pudiera dar elementos para los cuales fue invitado, que es conocer la información que tiene y la experiencia que tuvo como director de la normal.
“Esa no es materia por la que fue creada la Comisión Especial, desaparecieron y ¿cuál fue el crimen que cometieron los 43 normalistas para haber sido sujetos a la desaparición forzada?”, cuestionó Damián González al refutar a Solís Robledo.
Objetó que absolutamente ningún mexicano debe de sufrir desaparición forzada como fueron sujetos los 43 estudiantes, aunque el Estado no lo quiera reconocer.
Tanto la presidenta de la Comisión Especial, María Guadalupe Murguía Gutiérrez, como las diputadas integrantes del PRD, Cristina Gaytán y de Morena, Araceli Damián, disintieron que no era la instancia conveniente para que el ex director de la normal de Ayotzinapa acudiera a hablar sobre las prácticas a las que se refirió.
“No podemos permitir eso y además demuestra que usted tiene una actitud discriminatoria y que no utiliza un lenguaje correcto al que le corresponde a un servidor público que usted fue”, dijo Araceli Damián al revirarle a Jaime Solís que era una vergüenza sus expresiones contra los normalistas que nada tiene que ver con los hechos ocurridos en 2014 y cuando la escuela rural es una institución gratuita para hijos de campesinos.
“Estamos en situaciones con edificios descarapelados donde no hay camas, donde duermen 12 muchachos, en la habitación, es de nueve metros cuadrados, algunos duermen en el suelo, faltan vidrios, es una vergüenza realmente”, rebatió.
Los legisladores confiaron en que Jaime Solís pudiera aportar información para aclarar los hechos de la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014, sin embargo, sólo acudió a promocionar su libro publicado en 2015, que fue calificado como un “anecdotario” por legisladores a quienes incomodó, no como una investigación objetiva e imparcial.