
Trasladan a hospital a heridos por caída de estructura en el Ceremonia
MÉXICO, DF, 26 de abril de 2015.- “Lo ideal sería que nuestra gente regresara” a su estado, señaló el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, luego de ser cuestionado sobre la situación de semi–esclavitud en la que viven miles de oaxaqueños jornaleros en zonas como San Quintín, Baja California, Sinaloa, o San Luis Potosí, tras verse obligados a abandonar su entidad por la falta de oportunidades.
“Lo ideal sería que regresaran, y ese es nuestro interés” principal, contestó a Quadratín México. Y para que eso suceda, prosiguió, “trabajamos todos los días, para generar condiciones” adecuadas. Para que ellos vuelvan a Oaxaca, sostuvo.
Estamos trabajando en pos de “inversión, y de proyectos productivos” para que nuestros paisanos regresen a Oaxaca y no vuelvan a irse y trabajen en su entidad. De hecho, existen varios casos ya de oaxaqueños que han retornado “de California (EU), donde se concentra la gran mayoría de oaxaqueños”, sostuvo. Y esto lo vemos con mucho agrado, el que “estén regresando para trabajar en nuestro estado”.
Luego de que esta semana el secretario de Trabajo Federal, Alfonso Navarrete, sostuviera un encuentro con el Gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, Quadratín México conversó unos minutos con el mandatario.
Tras comentarle que recientemente estuvieron en la Ciudad de México varios grupos de organizaciones civiles y académicas, quienes denunciaron el trato inhumano que padecen miles de familias jornaleras originarias principalmente de Oaxaca, Guerrero y Chiapas en campos agrícolas de entidades del centro-norte del país, el Gobernador calificó tal hecho como “indignante”.
“De entrada es algo indignante. Sin embargo, hemos estado muy al pendiente en la Secretaría del Trabajo de Oaxaca, a través (del programa de) Apoyo al Migrante, sobre todo a raíz de que conocimos este tipo de maltratos”, en San Quintín, Baja California.
Efectivamente como usted lo señala, continuó, Oaxaca y otros estados como Michoacán, “históricamente hemos sido expulsores de mano de obra lamentablemente por la falta de oportunidades que se dan en alguna entidades de la República”, reconoció.
“Y quisiésemos que no fuese así, pero esto es una realidad y lo lamentable es ese tipo de prácticas y actitudes que a veces se dan por parte de los empleadores que obviamente nosotros descalificamos”, remarcó.
Pero más allá de lo anterior, prosiguió, “qué bueno que ya se pudo tener conocimiento de este tipo de actividades para que en su momento el Gobierno Federal, y los gobiernos estatales pongamos atención en el asunto y sirvamos de coadyuvantes para que haya un trato digno”, sostuvo.
“Y no por la necesidad de tener un empleo, y un ingreso”, los jornaleros padezcan este tipo de tratos inhumanos, expresó. Y “debe haber un salario adecuado”, además.
Pero más allá del caso de las condiciones de jornaleros de San Quintin, abundó, “habría también que revisar también en qué condiciones se encuentran (los jornaleros) en otros estados y en otros países”.
-San Luis Potosí, o Guanajuato, Sinaloa, Gobernador. Recientemente varias especialistas hablaron del trato inhumano que empresarios agrícolas dan a jornaleros; la mayoría originarios del sur del país, se le expuso.
-Es que es algo que tenemos qué redoblar esfuerzos. El Secretario del Trabajo Federal (Alfonso Navarrete Prida) está haciendo su parte. Lo hemos platicado a raíz de que surgió la situación de jornaleros de San Quintín, de ver cómo podríamos coadyuvar, además de que hemos sido cuidadosos en virtud de que si bien es cierto son oaxaqueños, ellos no se encuentran en nuestra entidad y también tenemos que respetar a las entidades en donde están nuestros paisanos. Por ello, tenemos que seguir atendiendo, revisando y coandyuvando, finalizó.
Condiciones infrahumanas para jornaleros
Recientemente un grupo de organizaciones denunciaron en el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro, que además de los cerca de 80 mil jornaleros que trabajan en San Quintín, Baja California, campesinos que trabajan en campos agrícolas de Sinaloa, San Luis Potosí, Guanajuato, Sonora, Chihuahua, Zacatecas, Jalisco, Nayarit, Morelos, Veracruz y Estado de México, viven en condiciones infrahumanas.
El pasado 14 de abril, Rogelio Méndez, del Frente Indígena de Organizaciones Binacionales, denunció que los jornaleros son sometidos a condiciones de semi-esclavitud bajo el amparo y contubernio de instituciones públicas que se ven beneficiadas de esta cadena masiva de explotación laboral.
“Un jornalero agrícola trabaja hasta 15 horas al día mientras en la Ley Federal del Trabajo está establecida una jornada laboral de 8 horas diarias”, sostuvo.
En esta conferencia los organismos igualmente denunciaron que “más del 80 por ciento de los jornaleros” no pueden acudir al médico en caso de enfermedades o de accidentes, y muchas veces si dejan de trabajar, dejan de obtener dinero para ellos y sus familias.
Por ejemplo, expusieron en la zona del Antiplano Potosino “más del 90 por ciento de los campos no cuentan con viviendas habitables y la mitad carecen de baños y regaderas por lo que los trabajadores agrícolas deben ir al monte a defecar”.
El Centro de derechos Humanos de la Montaña Tlachinolla denunció que de 2007 a 2015, han documentado “la muerte de al menos 40 niños en los campos agrícolas del norte del país debido a accidentes de trabajo, atropellos, picaduras de insecto, desnutrición, partos prematuros y falta de atención médica”.
Las organizaciones denunciantes fueron: Frente Indígena de Organizaciones Binacionales; Voces Mesoamericanas Acción con Pueblos Migrantes; Enlace Comunicación y Capacitación AC, Centro de derechos Humanos de la Montaña Tlachinolla, además de académicos como la Doctora María Antonienta Barrón, de la Faculta de Economía de la UNAM.