CIUDAD DE MÉXICO, 21 de febrero de 2016.- A cuatro días de que culminó la visita pastoral del Papa Francisco en México, la Arquidiócesis Primada de México, realizó un recuento sobre los aciertos y contras en torno a la cobertura al Santo Padre, en cuya actuación, señala, algunos medios fungieron como mercenarios al privilegiar la deshonestidad.

A través de su editorial de este domingo publicado en el semanario Desde la Fe, la Iglesia destacó la vasta cobertura de los medios de comunicación y opiniones plurales que, en general, exaltaron el liderazgo del Papa Francisco en la reciente peregrinación.

“No obstante, hubo dizque maestros de la comunicación que en lugar de informar indujeron al auditorio por los vicios de parcialidad, medias verdades, visceralidad y enconos deformantes de la opinión. Como mercenarios, persiguieron el lucro, privilegiando la deshonestidad por encima de la verdad y equilibrio profesionales”, publicó.

Con el título Gracias Santo Padre, el semanario acusó a algunos medios de ser remedo y figurín de jueces implacables cuando se mordían la lengua ante la corrupción y deshonestidad de sus actos que el público no ve en la pantalla chica.

“La vaciedad de opiniones fue base para su presunta notoriedad que poco a poco se eclipsa mientras los medios de comunicación caminan a otro ritmo. Tales conductas demeritaron esos servicios informativos sobre la visita del Papa, poniéndolos al nivel de morbosos talk shows, vacíos de análisis”, sentenció.

Feroz vigilancia

La publicación dio cuenta también de la seguridad en torno a la visita del Papa, donde asegura que la vida ordinaria cambió, aunque alterada por inquisitivas medidas de seguridad, y se vio renovada por la presencia del Papa.

“No importaron  inclemencias, las privaciones o molestias ante la feroz vigilancia que secuestró las ciudades sede; los exageradísimos controles de las autoridades causaron más molestias que beneficios, es seguro que el Papa jamás hubiera querido retenes y más retenes, cierres por horas de calles y paralización del transporte público, todo esto provocó pérdidas a trabajadores o jefes de familia, pero la fe del pueblo mueve montañas”, señaló.

Se refirió también a errores logísticos y la desorganización que tensionaron aspectos, “incitando más el protagonismo de responsables, devaluando la eficiencia, demeritando el toque de impecabilidad en el proceso organizativo”.

Desde la fe afirmó que la palabra del Obispo de Roma está echada a la manera del sembrador que salió a poner la semilla.

“De nosotros depende que haya caído en tierra buena y fértil. Gracias por tu cariño, Papa Francisco, gracias por traernos a la Luz del Mundo que vence todas las tinieblas”, finalizó.