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MÉXICO, 16 de enero de 2015.- La secretaria de Desarrollo Social del Gobierno del Distrito Federal, Rosa Icela Rodríguez reconoce que con la rehabilitación de uno de los 10 Centros de Asistencia e Integración Social (CAIS), se hubiera dado por satisfecha. Pero este año serán rehabilitados cuatro centros y eso la alegra más, dice a medios de comunicación durante su visita al CAIS de Cuemanco.
“Fíjense lo que pensé al principio de la administración, con un albergue que hubiéramos podido transformar, darle mantenimiento nos hubiéramos dado por bien servidos, ahora con cuatro estamos felices. Faltan los otros, es algo que no esperábamos tener en esta administración y ahorita llevamos dos años, vamos tener esos resultados”, augura mientras recorre el centro, que tiene la hierba crecida, algunas partes del piso roto y basura acumulada en algunos rincones.
Acompañada del director general del Instituto de Asistencia e Integración Social (IASIS), Rubén Fuentes y del jefe de Consultoría Interdisciplinaria en Planeación y Desarrollo (Cipyd), César Buenrostro, Rodríguez dice que la rehabilitación se hará con los 93 millones de pesos que forman parte de los 766 millones de pesos de recursos federales que recibió la Secretaria del Fondo de Aportaciones a la Infraestructura Social (FAIS).
La intención es rehabilitar el centro de Cuemanco así como los de Cascada, Cuauhtepec y Villa Mujeres. En el caso del primero, se trata del único que atiende a enfermos mentales, señala mientras observa los avances de la rehabilitación del Centro, inaugurado en el año 1988 y sin mantenimiento desde entonces.
Su descuido generó una recomendación de parte de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) en 2012. El organismo y consideró que las condiciones del sitio generaban discriminación para la población atendida. La administración del anterior jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard atendió la recomendación sólo parcialmente, y fue la administración de Miguel Ángel Mancera la que aceptó en 2013 la totalidad de la recomendación.
“Nuestro objetivo es el de hacer el mantenimiento para que los usuarios de estos lugares puedan tener una vida digna no sólo ellos, sino que los trabajadores que puedan tener un lugar más digno de trabajo. Derivado de esa decisión que toma el jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera de otorgarnos recursos nos ayuda a atender recomendaciones de la CDHDF y contraloría y órganos de control relacionados con la atención de estos centros, específicamente de este centro que tiene más problemas de mantenimiento”, explica.
A pregunta expresa sobre si hay usuarios que llegan al lugar a morir, responde que sí, y agrega que se debe al abandono en que algunas personas dejan a sus parientes que sufren enfermedades mentales.
“Por eso la atención en los albergues es para las personas que están en abandono social, no sólo las que viven en la calle porque así lo decidieron, sino porque muchas personas son abandonadas por la sociedad, las dejan frente a una iglesia, en el albergue, en una central de autobuses o las en un hospital, ya no regresan por ellos y no aparecen”, expresa, consternada, y sin dejar de aclarar que la mayoría de la población no actúa así.
Añade que si los usuarios fallecen dentro de las instalaciones del CAIS no se debe a las condiciones en que el lugar se encuentra, con dormitorios despintados, con suciedad, cables eléctricos a la intemperie y baños cuyas tuberías no han sido cambiados desde su apertura.
“Consideramos que hay muchas causas de fallecimiento de personas que vienen a dar a los albergues, que muchas de ellas ya traen una enfermedad de toda su vida y por las condiciones que vivieron y que su familia sabe cuál es la problemática pero no quiere ver”.
Empero, reconoce que la atención médica es insuficiente, y que si bien el centro de atención debería ser manejado por la Secretaría de Salud capitalina, en el organigrama está asignado a la dependencia que encabeza.
Admite que sí se han presentado incidentes, pero no atribuibles al deterioro del lugar.
“No podemos decir nunca que no haya uno que otro incidente como en cualquier institución, pero no es la mayoría, no es por el deterioro de estos lugares, lo que sí es importante es que no pueden alcanzar una vida digna por el deterioro de estos lugares. Buscamos que los meses y años que vivan en este albergue el trabajo de los propios empleados de este lugar sea importante.
“Imagínense lo que significa que los pueden ir a bañar, es un trabajo muy difícil, los que se dedican a hacer la limpieza mis respetos a esos trabajadores. Nos faltan dos cosas y estamos en camino de lograrlo, más capacitación y mejores condiciones laborales para los trabajadores de estos lugares. Me siento contenta, el Jefe de Gobierno es consciente de la situación y nos ayuda a salir adelante”, concluye.