MÉXICO, DF., 29 de enero de 2016.- El empresario mexicano Pedro Topete Vargas, en su calidad de propietario de Tecnología Aplicada Infraiber S.A., junto a su socio y representante legal, Paulo Diez Gargarin, son dos de los personajes señalados ante la Procuraduría General de la República (PGR) como presuntos responsables del delito de extorsión en agravio del consorcio español Obrascón Huarte Lain (OHL).

El director de OHL-México, Sergio Hidalgo, confirmó que se procedió contra Infraiber S.A., luego de que ésta cumpliera su amenaza de desatar una campaña de desprestigio si no lo ayudaban a recuperar un contrato que perdieron en el Estado de México.

De acuerdo al periodista Raymundo Rivapalacio, el contrato que perdió la empresa de Topete Vargas le representaba ingresos por 4 mil millones de pesos a él y a sus socios, y consistía en auditar el flujo vehicular en las autopistas del Estado de México.

Según el articulista del periódico El Financiero, la empresa acusada de extorsionar a OHL obtuvo el contrato tres meses después de haberse constituido legalmente y obviamente sin contar con ninguna experiencia previa en el tema. Por si fuera poco, Infraiber logró que le pagaran 50 centavos por cada vehículo monitoreado, cuando la tarifa promedio por ese servicio en el mercado era de 12 centavos.

La empresa OHL afirma que cumplió con las instrucciones que le dio el gobierno del Estado de México para cobrar con cargo a la cuota de peaje, la instalación del sistema de monitoreo por parte de Infraiber y que no tuvo nada que ver con la cancelación.

“Como respuesta a la decisión del gobierno, y a pesar de que OHL México no tiene ni ha tenido relación contractual alguna con Infraiber, esta promovió́ una serie de juicios contra el gobierno estatal, donde OHL México se ha visto involucrada como tercera perjudicada. Es importante señalar que 9 de esos juicios han sido desechados ya por improcedentes”, externó Sergio Hidalgo.

A principios de 2015, agregó, Infraiber pidió verbalmente a OHL México que interviniera con las autoridades mexiquenses para que ordenaran reinstalar el SIVA en la autopista, con la advertencia de que si no lo hacíamos, “ellos presionarían”.

En la declaración a medios periodísticos, y que consta en la denuncia presentada en la PGR, Hidalgo Monroy Portillo manifestó que representantes de Infraiber hablaron a las oficinas de OHL en Madrid “para insistir que si no se arreglaba el asunto del SIVA se crearía un gran escándalo para perjudicar a la empresa”.

Según el ejecutivo de la empresa internacional, no haber atendido el reclamo de los extorsionadores resultó en la campaña mediática desatada en contra de OHL México, empresa a la que Infraiber ha acusado de varias presuntas ilegalidades, desde engañar a sus accionistas, hasta financiar campañas electorales y obras públicas en el Estado de México.

Por talas afirmaciones, el director de OHL México dijo que presentaron otra demanda por daño moral contra Infraiber, su propietario Pedro Topete y su representante legal, Paulo Diez, a quienes han emplazado a demostrar en tribunales 36 imputaciones que han incluido en su campaña de desprestigio y que son falsas.

Lo anterior, independientemente a las 4 demandas por intervención ilegal y manipulación de comunicaciones privadas.

Ante las acusaciones de espionaje, Paulo Diez, representante legal y socio de Infraiber declaró en el programa radial del periodista Ciro Gómez Leyva que “es una cortina de humo” y que tales llamadas fueron realizadas y son lanzadas por OHL. El informador, asombrado de lo que escuchaba, le dijo que eso era difícil de creer, pero el abogado insistió: “es una cortina de humo”.