
Con permisos en regla, la pérgola de negocio impactado por auto: alcaldía
MÉXICO, DF, 28 de diciembre de 2014.- Apenas se retomen los trabajos de la Diputación Permanente de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), la diputada local del Partido Acción Nacional (PAN), Olivia Garza propondrá formar una Comisión de la Verdad que investigue si el delegado de Iztapalapa, Jesús Valencia enfrenta un conflicto de interés por manejar una camioneta propiedad de Amexire, empresa beneficiada por contratos millonarios con la demarcación.
Asimismo, pedirá que se investiguen los contratos asignados a la empresa por la delegación Iztapalapa, que es la que recibirá más recursos para el 2015, que equivaldrán a 3 mil 600 millones.
“El PAN lo va a impulsar, estoy segura que los demás diputados nos harán eco”, dice a Quadratín la legisladora.
Garza le pidió al delegado que no actúe con doble moral y en caso de haber actos de corrupción que presente su renuncia. En entrevista explica que la comisión que propone deberá llegar a sus últimas consecuencias, y además de investigar el conflicto de interés, que investigue el desempeño de Valencia.
“Que el PRD sea congruente, sus legisladores pidieron la renuncia del presidente Enrique Peña Nieto por la Casa Blanca, ahora que renuncie Valencia”, dice.
“Estamos viendo a un delegado con actos de corrupción con contratos de obra pública, y quien se ha distinguido por sus informes de gobierno fastuosos”, critica la panista.
Asimismo, le parece grave que Valencia se queje de manera frecuente de las condiciones en que viven los iztapalapenses, cuando él no vive allá, por lo que las críticas que hace parecieran no estar basadas en la realidad, cuestiona.
“Hablamos de una izquierda exquisita que no predica con el ejemplo”, lamenta.
Asimismo, pide aclarar las circunstancias del accidente ocurrido el 18 de diciembre, en el que el delegado estrelló una camioneta, que primero dijo que era suya, y después aclaró que era de la empresa Amexire. No fue la única contradicción, también dijo que iba agripado y que tomó un medicamento, que resulta era para la ansiedad.
Algunas versiones dan cuenta de que iba en estado de ebriedad, pero evitó la prueba de alcoholemia gracias a una negociación con los paramédicos encargados de hacérsela.
“Hemos visto sus contradicciones en diferentes momentos, que si la camioneta era de él, o de la esposa, que si iba bajo los influjos del alcohol, los hechos hablan por sí mismos”, añade la asambleísta.
“Él debía pasar por el ministerio público y hacerse la prueba para conocer cómo manejaba el vehículo. Ese fue su el primer privilegio [no haber pasado]”, añade.
Prevé que surgirá más información sobre el delegado. “Seguro habrá más casos. Saldrá más información turbulenta”, concluye.