
El recuerdo de un Maestro que vivió sin tregua, entre acordes y sombras
MÉXICO, DF, a 31 de marzo de 2015.- ¡Hechicero! ¡Hechicero! Gritan los hebreos enfurecidos por las bienaventuranzas de Jesús el Nazareno, quien bajo la mirada de unos 5 mil espectadores, realizó el milagro de curar a un ciego de nacimiento, multiplicó los panes y pescados para alimentar a quienes escuchaban su prédica.
En punto de las 17:00 horas el hijo de José ‘El Carpintero’ y María, salió de uno de los ocho barrios de Iztapalapa para llegar al Cerro de la Estrella, donde escenificó un pasaje bíblico de los Milagros que ‘El Nazareno’ realizó ante los escépticos hebreos y el pueblo judío, en la 172 Representación de la Pasión de Cristo de esta demarcación.
Niños, mujeres, ancianos y hombres devotos y no creyentes, acudieron junto a los fariseos, apóstoles, y hebreos, para presenciar cuando Jesús devuelve la vista a un hombre, sin embargo, los judíos lo acusan de ser un hereje, un hechicero y un impostor.
Posteriormente, el futuro ‘Cristo de Iztapalapa’ comienza a predicar ante miles de personas e instruye a sus apóstoles a darles de comer; uno de los 12 discípulos se acerca a Jesús para decirle que solo hay cinco panes y dos pescados. Tras dirigir unas oraciones el Hijo del Hombre multiplica el alimento y da de comer a miles de personas.
El escenario cambia, Jesús y sus acompañantes atraviesan calles de la delegación Iztapalapa y se dirigen a la iglesia de la Cuevita, junto a uno de los panteones más importantes de la demarcación.
Ahí se escuchan los lamentos de Martha y María, las hermanas de Lázaro, quien yace tendido, muerto. Las mujeres suplican a Jesús que vaya a verlo, éste se conmueve y le dice al cadáver: “¡levántate y anda!”
Los judíos quedaron perplejos ante este prodigio; su fe se reforzó al igual que la de los defeños que acudieron a ver las actividades del Martes Santo en Iztapalapa.
Los organizadores de la representación de la Pasión de Cristo que se lleva a cabo en la delegación más poblada de la Ciudad de México, buscan desde hace algunos años que esta celebración sea declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad.
Martes Santo con más policías que civiles
Los 11 mil policías que destinó la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) entraron en acción la tarde de este martes, con el objetivo de resguardar a todos los asistentes.
Sin embargo, los efectivos superaron en número a los seguidores de la Pasión de Cristo, ya que las autoridades capitalinas aseguraron que se daría la máxima protección a las personas.
Al final de la jornada, el saldo fue blanco y no se registró algún evento que comprometiera a la seguridad.