MÉXICO, 3 de junio de 2015.- La candidata del Partido Acción Nacional (PAN) a jefa delegacional por Miguel Hidalgo,  acudió a la calle de Minería 88 en la colonia Escandón, a demoler simbólicamente el departamento donde vivía su contendiente, el perredista David Razú, construido en un predio ilegal y que violó el uso de suelo al construir dos pisos por arriba del nivel permitido.

Con un casco blanco con la X de Xóchitl Gálvez, un chaleco naranja y un chipote chillón, la candidata golpeó la construcción como si la fuera a demoler.

Acompañada del candidato a diputado federal Jorge Triana y algunos curiosos que se acercaron, Gálvez tomó el martillo de plástico y dijo que en caso de ganar la elección del próximo 7 de junio, tirará los dos pisos de departamentos construidos de más, y que a la gente que compró de buena fe los indemnizará.

Criticó a Razú por vivir en dicho departamento, situación develada por el diario Reforma y que le costó al perredista que se mudara de ahí, y reiteró su escepticismo de que el ex director jurídico de la delegación ignorara la situación jurídica del predio, que además no aparece en el Registro Público de la Propiedad, añadió.

Mientras la candidata hablaba un hombre desde el cuarto piso la grababa con su celular. Después, mientras hizo un recorrido por la calle, otros hombres pasaban y preguntaban por ella y se retiraban.

 

El PAN está conmigo

Gálvez, quien a lo largo de su campaña contó con la presencia de la ex candidata presidencial Josefina Vázquez Mota, la esposa del ex presidente Felipe Calderón, Margarita Zavala, y el presidente del partido Acción Nacional, Gustavo Madero, fue cuestionada sobre lo publicado en una columna, de que se ha quejado de no estar respaldada por el panismo, y descartó que así fuera.

Sobre si recibió apoyó de la ex delegada y actual senadora, la panista Gabriela Cuevas, Gálvez dijo que no porque la legisladora apoya a su amiga, la candidata de los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Verde Ecologista de México (PVEM), Laura Ballesteros.

En su último día de campaña la candidata acudió a la delegación a cantarle “Las Golondrinas” a la administración perredista, y cuando hacía proselitismo, un hombre que dijo llamarse José Romero Villa le quería hacer unos reclamos, lo que ocasionó que el equipo de Gálvez lo intentara alejar. Pero luego de unos minutos la candidata le dijo a Romero Villa que estaba dispuesto a escucharlo  pero que se subiera con ella a la camioneta para ir al ex departamento de Razú.

Ahí el vecino le reclamó a Gálvez que dijera que los comités ciudadanos eran empleados de la delegación, pero la hidalguense le dijo que ella lo consideraba así porque reciben un sueldo.

El hombre aprovechó el viaje en la camioneta de Gálvez para criticar la gestión de Gabriela Cuevas.

Xochitl Gálvez le aseguró que Cuevas no le importaba.

“Ella apoya a la del PRI”, le afirmó.

Posteriormente le preguntó al vecino de dónde venía, dónde vivía, a lo que él le dijo que conocía a alguien a quien también conocía Gálvez.

“Por ahí hubieras empezado, cabrón”, le reclamó, divertida.

Ya en más confianza la candidata le explicó su proyecto y le enlistó los tres requisitos para trabajar con ella: “no ser ratero, no ser huevón ni ser pendejo”.

“Uh, ya me bajé”, replicó él, divertido.

Gálvez, menos tensa, le soltó la pregunta de moda para estos días.

-Ya de huevos, ¿por quién vas a votar?

-Por Razú, es mi vecino -se justificó Romero Villa.

-Lo respeto, pero vas a votar por el perdedor –le dijo Xóchitl Gálvez.

Al llegar a Minería 88, el hombre se despidió de manera apresurada y se esfumó.