
México y el mundo deben aceptar una nueva era de guerras: académicos
MÉXICO, DF, 1 de junio de 2014.- El presidente Enrique Peña Nieto ha puesto en marcha un conjunto extraordinariamente ambicioso de reformas, pero en la impresionante lista de acciones destaca una escandalosa omisión: el nuevo sistema universal de seguridad social, destaca el prestigiado semanario británico The Economist en su portal digital.
Sin embargo, esta lista impresionante tiene una llamativa omisión, destaca The Economist. “En las primeras páginas de un libro en el que expuso su plataforma de campaña, incluso antes de detallar algunas de las medidas que desde entonces ha realizado, el señor. Peña prometió, ante todo, un nuevo sistema de seguridad social, pero esa reforma no sólo ha desaparecido de la agenda del gobierno, sino que Luis Videgaray Caso parece haberle cerrado la puerta”, asegura.
Para la revista especializada en negocios internacionales, la omisión es un profundo error, y explica que el desempeño mediocre de la economía nacional se debe “a la prevalencia de una enorme economía informal de empresas no registradas y sobre todo las pequeñas, que ocupan a tres de cada cinco mexicanos con trabajo”.
Santiago Levy, ex funcionario mexicano que ahora es ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ha sostenido durante mucho tiempo que esta cifra es alta debido a políticas públicas perversa que fomentan la informalidad a través de subsidios.
El fondo del problema radica en la forma en que han evolucionado en México las leyes laborales y de seguridad social. Los trabajadores del sector formal contribuyen a sus pensiones, salud, cuidado de niños y similares a través de los impuestos de nómina que añaden un 30 por ciento adicional o más para los costos salariales.
Sin embargo, como la democracia ha llegado a México, los gobiernos han añadido un sistema paralelo de pensiones no contributivas, la salud y el cuidado de niños para los trabajadores informales, pagado con los ingresos generales del gobierno
La diferencia de calidad entre ambos sistemas se reduce cada vez más:
Después de 24 años de aportaciones y contribuciones del 6.5 por ciento de su salario, un trabajador formal con salarios bajos puede obtener una pensión de mil 700 pesos mensuales (132 dólares) a partir de los 65 años. Pero una de las leyes que está por ser aprobada en el Congreso establece que un trabajador informal menor de 50 años podrá aspirar a una pensión gratuita de mil 50 pesos al mes. Y, mientras tanto, las empresas del sector formal de la economía reducen sus contrataciones debido a reglas rígidas y expansivas de elevado costo, destaca el semanario británico
(El artículo completo en inglés puede consultarse en http://www.economist.com/news/americas/21603018-mexico-may-pay-high-price-enrique-pe-nietos-failure-discourage-informal?zid=305&ah=417bd5664dc76da5d98af4f7a640fd8a.)