
Con permisos en regla, la pérgola de negocio impactado por auto: alcaldía
CIUDAD DE MÉXICO, 12 de febrero de 2016.- A más de cuatro horas de la llegada del Papa Francisco a la Nunciatura Apostólica, ubicada en la colonia Guadalupe Inn, hasta para caminar por las aceras es indispensable contar con un gafete entregado por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) o comprobar que eres vecino de la zona, de lo contrario, los ciudadanos tienen que caminar por el arroyo vehicular, en donde aún circulan automóviles.
Esta extrema logística ha causado molestias entre vecinos y trabajadores de la zona que han visto alterada su rutina, desde para acceder a la colonia, hasta quienes en su horario de comida buscaron ingresar a alguno de los muchos restaurantes de la zona, para enfrentarse al cerco policiaco que les impidió el paso.
Este no es el único caos provocado por la visita del Jefe del Estado, pues los recorridos de la línea 7, dirección Barranca del Muerto, la más cercana a la zona donde descansará esta noche el Papa, hoy duplicó su trayecto, pues en una distancia de cinco estaciones que se recorre en 15 minutos, esta tarde tardó hasta media hora.
Mientras tanto en los alrededores ya se nota presencia de personas instalándose en las vallas que recibirán con linternas en mano, al grito de “Francisco, hermano, ya eres mexicano”, siendo de Monterrey y Guadalajara el origen de los primeros grupos.