
Tiran señal del Pachuca-América por Tubi
CIUDAD DE MÉXICO, 7 de mayo de 2016.- Los Tigres de la UANL sacaron las garras para arrebatarle, por marcador de 3-0, el octavo lugar de la general, y último boleto para la Liguilla, a una muy pasiva Máquina del Cruz Azul que tendrá que esperar al próximo año futbolístico para seguir pitando.
El actual campeón del futbol mexicano tendrá como rival a los Rayados del Monterrey quienes terminaron como en lo más alto de la tabla en el actual certamen y tendrán que lidiar con la llamada ‘maldición del superlíder’ cuando enfrenten la próxima semana a los Tigres en una nueva edición del Clásico Regio.
Apenas al minuto 4, Damián Álvarez recibió el esférico dentro del área local, previo pase de Javier Aquino, recortó y disparó cruzado pero su embate se fue por un lado de la cabaña de José de Jesús Corona.
André Pierre Gignac, al minuto 14, tomó el balón pasada la media cancha y, ante la pasividad de la zaga cruzazulina, condujo el balón por el centro del campo, decantó para Rafael Sobís quien dio media vuelta, disparó cruzado y puso el gol que significaba el pase a la liguilla para los felinos ante la incredulidad de la afición celeste.
Al minuto 19, Jorge Benítez remató con la testa, tras un tiro de esquina, pero la figura de Nahuel Guzmán se hizo presente al recorrer de buena manera y desviar el embate, en el rebote Christian Giménez ‘voló’ su remate.
Transcurría el minuto 23 cuando André Pierre Gignac tomó el esférico pegado a la banda izquierda encaró al arco y disparó desde fuera del área para clavar el esférico en el ángulo superior derecho ante la inútil estirada de José de Jesús Corona. Con este tanto el francés llegó a 12 goles y parecía sepultar las aspiraciones cementeras de Liguilla.
Tres minutos después, Israel Jiménez terminó barriendo a Ariel Rojas dentro del área visitante causando una opción inmejorable de gol para el equipo de Tomás Boy. El ‘Chaco’ Giménez fue el encargado de cobrar la pena máxima pero su disparo fue a estrellarse en el palo derecho, en el rebote Christian intentó rematar pero la jugada fue parada por el nazareno.
Tras los dos goles, la falla en el penal y el incesante sol que caía a plomo sobre el Estadio Azul el partido se fue diluyendo y la esperanza en la tribuna cementera iba convirtiéndose en impotencia y enojo.
Para la segunda mitad Tomás Boy mandó a la cancha a Joffre Guerrón y a Fabio Santos a tratar de recomponer el camino, salieron el Maza Rodríguez y Cristian Giménez. Por Tigres Jesús Dueñas dejó el campo para darle entrada a Viniegra.
Los primeros minutos del complemento fueron en su totalidad azules, el equipo de la capital del país centró su ataque a base de pases largos y balones al área norteña pero sus intentos fueron infructuosos.
Al minuto 51, André Pierre Gignac cayó lesionado luego de recibir un codazo de parte de Mendoza en el costado derecho del tórax del ariete francés, el actual líder de goleo cayó aparatosamente y fue atendido por las asistencias médicas.
En el minuto 60, Guido Pizarro sacó del área un rebote con el antebrazo y los jugadores del Cruz Azul salieron a reclamar al central quien hizo ‘mutis’ y dejó seguir la acción. Joao Rojas reclamó a Pizarro y, cuando el cancerbero argentino fue a intentar calmarlo, le propinó un cabezazo a Nahuel Guzmán, mismo que le costó la tarjeta roja.
Al 63′, llegó el tercer, y último, movimiento de la Máquina Celeste, entró Vicente Matías Vuoso en lugar del español Víctor Vázquez.
Lucas Zelarayán, al minuto 74, ingresó al terreno de juego para sustituir a Javier Aquino. El Tuca empezaba a cuidar sus piezas de cara a la Liguilla.
Un minuto más tarde, André Pierre Gignac agarró mal parada a la defensa cementera y, tras quedar solo ante Corona, el francés cruzó su disparo raso para poner el tercer gol del cotejo y el 13vo en su cuenta personal por el campeonato de goleo.
En la parte final del partido la afición celeste, ya por demás encabronada por el triste accionar de su equipo, empezó a gritar a todo pulmón: «Fuera Boy, fuera Boy» culpando al técnico, con pasado tigre, de la falta de gol en su equipo.
Los «olés» en la tribuna cementera a favor del equipo del norte del país tampoco se hicieron esperar y es que el descontento generalizado ya fue demasiado para un equipo que, tras 18 años, tendrá que seguir esperando, al menos otro año más.
Así, el vigente campeón de la Liga MX se metió a la llamada «Fiesta Grande» del futbol mexicano y tendrá como primer rival, en Cuartos de Final al superlíder Monterrey en una nueva edición del Clásico Regio.