Celebra Lalo España casi 20 años de Las Leyendas
CIUDAD DE MÉXICO, 6 de septiembre de 2026.- Faltaban apenas unos minutos. Diego Enrique Osorno estaba prácticamente con un pie en la presentación de Chávez vs Chávez, cuando hizo una pausa para Quadratín.
Fue una entrevista exprés, de esas que impone el momento: breve en tiempo, pero cargada de la emoción que acompaña el nacimiento público de una historia largamente trabajada.
En unos minutos serán presentados los dos primeros capítulos de Chávez vs Chávez, documental de cinco episodios con el que Osorno vuelve a sumergirse en personajes y episodios de la realidad mexicana desde esa mirada suya que evita las superficies fáciles.
Hay expectación. Y también algo de vértigo.
Porque esta tarde comienza finalmente el encuentro del documental con el público. Apenas se conocerán dos de sus cinco capítulos, suficientes para abrir una historia que promete ir mucho más allá de sus protagonistas y explorar poder, familia, contradicciones, afectos y fracturas.
Diego Enrique, quien además es uno de los cinco miembros del jurado calificador del Premio Nacional de Periodismo de Quadratín, habló rápido con esta agencia de noticias porque el reloj apremiaba. La presentación estaba encima.
Quizá por eso la conversación tuvo algo especial: no era todavía el balance del documental terminado y exhibido, sino el instante inmediatamente anterior. Ese momento irrepetible en que el autor ya hizo todo lo que podía hacer y la obra deja de pertenecerle exclusivamente.
En cuestión de minutos se apagarán las luces.
Y comenzará Chávez vs Chávez.
“Es un retrato deportivo, humano, social, político de Julio y de las distintas épocas que Julio inmortalizó, representó o encarnó del país y, en cierta forma, también del mundo. Creo que, aunque Julio es una figura que todavía tiene mucha presencia en medios, en redes incluso, nunca hasta esta serie documental se había podido ver realmente quién era Julio”, compartió el escritor.