Fuerza de Morena, en la Presidenta y el obradorismo: Ramírez Bedolla
CIUDAD DE MÉXICO, 13 de febrero del 2026.- Los próximos 23 y 24 de febrero, la central obrera más grande del país renovará su dirigencia nacional a través de un proceso de votación sindical, un mecanismo que, por primera vez, permitirá que el relevo se defina mediante el sufragio de los representantes de los sindicatos afiliados.
Ante ello, Alfonso Godínez Pichardo, actual líder de la CTM en la Ciudad de México, confirmó su participación en la contienda, con el objetivo de fortalecer a la organización y responder a las nuevas exigencias del mundo laboral.
El proceso se da luego de que Carlos Aceves del Olmo decidiera no buscar la reelección, lo que abrió paso a un proceso interno sin precedentes. A diferencia de elecciones anteriores, el nuevo dirigente nacional será electo mediante el voto de los líderes sindicales que conforman el Congreso de la CTM, en apego a los estatutos de la organización.
Este relevo se da en un escenario marcado por reformas laborales, mayor escrutinio público y una creciente demanda de democracia sindical, elementos que han presionado a las organizaciones obreras a modernizar sus mecanismos de representación y legitimidad.
En la sede s oficinas de la CTM en la capital del país, Godínez Pichardo explicó que su proyecto busca construir una planilla de unidad, en la que se tome en cuenta a las bases y se fortalezca la participación de mujeres y jóvenes, como parte de un relevo generacional necesario para la central obrera.
Destacó que su cercanía con los trabajadores y el respaldo de diversas federaciones y liderazgos estatales lo colocan como uno de los perfiles con mayor presencia al interior de la organización. A su juicio, la elección no debe entenderse como una competencia individual, sino como una oportunidad para consolidar un sindicalismo más representativo y democrático.
Godínez Pichardo subrayó que uno de los principales desafíos para la CTM será enfrentar los efectos de la crisis económica, que impacta con mayor fuerza a los trabajadores. En ese sentido, consideró indispensable que trabajadores y empresarios caminen de la mano, buscando un equilibrio que permita proteger el empleo y las condiciones laborales sin frenar la actividad productiva.
Asimismo, señaló que la CTM deberá adaptarse a los cambios derivados de la renegociación del T-MEC, ya que cualquier modificación en el acuerdo puede influir directamente en las dinámicas internas de las empresas y en los derechos laborales.
Con alrededor de 2.5 millones de afiliados, la CTM se mantiene como la organización sindical más importante del país. Para Godínez Pichardo, su fortaleza futura dependerá de combinar la experiencia de sus cuadros históricos con el impulso de nuevas generaciones, capaces de responder a los retos actuales del mercado laboral.
Para el proceso se espera la participación de alrededor de mil 200 sindicatos, con el objetivo de garantizar la legitimidad y transparencia del resultado.