CIUDAD DE MÉXICO, 22 de enero de 2020. — El Gobierno federal desea un ingreso ordenado de los centroamericanos manteniendo una política de puertas abiertas hacia el asilo y refugio para migrantes, sin embargo, calificó de una provocación de los dirigentes de caravanas en la frontera sur, la tensión que se registró el lunes pasado con la Guardia Nacional.

“Fue un caso aislado, no es algo que nosotros vamos a aplicar, siempre eso no es el distintivo de este gobierno, nosotros queremos la paz, queremos resolver las discrepancias con diálogo, con acuerdos, resistieron mucho los de la Guardia Nacional porque hubo también de parte de los migrantes agresión, incluso tiraron piedras y de más”, afirmó el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Durante la conferencia matutina de este miércoles en Palacio Nacional, el Jefe del Ejecutivo reiteró que su administración será respetuosa de los derechos humanos de todas las personas, sin embargo, consideró que los líderes de los grupos de migrantes, son quienes con promesas engañosas, enganchan a las personas por las necesidades que tienen.

“Resistieron y no se cayó en la trampa de responder con violencia, que eso es lo que posiblemente buscaban los dirigentes de estas caravanas y nuestros adversarios, los conservas, pero afortunadamente no pasó a mayores, hay instrucción de que no se utilice la fuerza, el que no tiene la razón recurre a la fuerza bruta, el que tiene la razón no tiene porqué utilizarla”, afirmó.

Aseguró que los migrantes al percatarse de que fueron engañados, diciendo que no habría ningún problema por cruzar a México y llegar hasta la frontera norte con Estados Unidos, optaron por volver a su país.

 “Cuando se dieron cuenta que había opciones de refugio o trabajo, y que no era así, que habían conseguido los dirigentes un pase automático para llegar a México desistieron y voluntariamente están regresando, ayer (martes) regresaron como 200 ó 300, hoy también regresan otros, mientras otros están aceptando trabajar, algunos que están regresando se les está consiguiendo empleo en Honduras”, dijo.

López Obrador insistió que el registro de todos los migrantes que desean ingresar al territorio mexicano es indispensable, puesto que la finalidad es evitar que los centroamericanos, como se ha documentado en casos como San Fernando en Tamaulipas, sean víctimas de delitos o los enganchen células del crimen organizado para que se sumen a sus filas.

“No queremos que lleguen al norte y que puedan ser enganchados, o víctimas de la delincuencia, eso es lo que estamos haciendo, desde luego genera mucha polémica este asunto pero buscamos respetar los derechos humanos”, mencionó.