
Zarpa de Acapulco buque Cuauhtémoc a travesía en crucero de instrucción
PUERTO VALLARTA, Jal., 18 de diciembre de 2022.- El 18 de diciembre de 2020 quedó demostrado que hasta las más altas esferas de la política jalisciense pueden ser vulnerables a la voragine de inseguridad que se vive en el país.
Al interior de un restaurante-bar del corazón turístico de Puerto Vallarta fue ultimado a tiros el exgobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, a manos de dos sujetos, una mujer rubia y un hombre que lo siguieron hasta el baño del lugar donde le dispararon a quemarropa, terminando con la vida del joven político qué gobernó entre contrastes, tratando de mostrar una manera diferente de llevar las cosas bajo el esquema del llamado «nuevo PRI».
UNA NOCHE ENTRE AMIGOS
Previo al ataque, la noche previa, Jorge Aristóteles llegó acompañado de otra persona al restaurante-bar Distrito 5, ubicado en el corazón la zona hotelera norte de Puerto Vallarta.
Al paso de unos minutos, al lugar llegaron dos personas más: una mujer y un hombre, con quien Sandoval Díaz estuvo conviviendo largas horas se consumó el homicidio.
Fue alrededor de la 1:40 de la madrugada, ya del 18 de diciembre, cuando el exmandatario se levantó de la mesa y se dirigió a los sanitarios del lugar, ubicados al exterior y en la segunda planta del complejo gastronómico donde se encuentra el Distrito 5.
Al salir del sanitario fue atacado a tiros por la espalda. Fue una mujer de pelo rubio la que le disparó a quemarropa.
A pesar de que Sandoval Díaz gozaba de protección oficial, esa noche, solo un par de escoltas le acompañaban, pues tenía a su cargo más de una decena, según datos de la Fiscalía del Estado.
Tras el mortal ataque, amigos y escoltas de Aristóteles trataron de llevarlo a un hospital; sin embargo al exterior les esperaba un comando armado que comenzó a disparar con armas de grueso calibre, logrando herir a uno de sus escoltas, en tanto que el caos y la confusión reinó en el sitio.
Luego de la refriega, Jorge logró ser llevado al nosocomio privado San Javier (ahora Joya), pero luego de su arribo se confirmó su fallecimiento.
Al sitio llegó la policía vallartense, muchos minutos después, y a pesar de que la zona existen cámaras de videovigilancia, éstas no funcionaban, en tanto que al interior del bar, el personal limpió por completo, borrando toda evidencia y desapareciendo los videos del sistema de seguridad interno del lugar.
La nota completa en Quadratín Jalisco