Garantiza SEP educación de niñez con el Complejo Educativo de Iztapalapa
CIUDAD DE MÉXICO, 22 de octubre de 2026.- En la sección “Mujeres en la Historia”, durante la “Conferencia del Pueblo”, encabezada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la subsecretaria de Educación Básica, Angélica Noemí Juárez Pérez, presentó la semblanza de la escritora Benita Galeana Lacunza, luchadora por los derechos de las mujeres y de la clase trabajadora.
A través de una cápsula, la subsecretaria explicó que Galeana Lacunza nació en la primera década del siglo XX en San Jerónimo de Juárez, Guerrero. Vivió una infancia y juventud marcadas por la marginación y la violencia, por lo que soñaba con recibir una educación que le proporcionara herramientas para defenderse. En la década de 1920, Benita Galeana llegó a la Ciudad de México, donde conoció a Manuel Rodríguez, quien la acercó al comunismo.
Comentó que, en 1927, Benita se incorporó al Partido Comunista Mexicano como militante y que, más tarde, en la década de 1980, se sumó al Partido Socialista Unificado de México, que buscaba unir las distintas corrientes de la izquierda. A partir de sus experiencias como trabajadora y como mujer, identificó similitudes entre la explotación de los obreros y la opresión de las mujeres dentro del matrimonio.
Para Benita, como para muchas otras mujeres, las labores realizadas en el hogar debían ser reconocidas como trabajo. Cuando el Partido Comunista enfrentó una intensa persecución durante la década de 1930, Benita desempeñó un papel clave en la distribución de El Machete, periódico de esa organización.
También participó en diversas acciones en defensa de los derechos laborales, como la lucha por la jornada de ocho horas, motivo por el que fue detenida en decenas de ocasiones. Incluso desde la cárcel continuó organizando a sus compañeras. Una de sus principales causas fue la igualdad entre hombres y mujeres. Formó parte del Frente Único Pro-Derechos de la Mujer, que impulsó el reconocimiento de los derechos políticos de las mujeres, en particular, el derecho al voto.
Además, junto con sus compañeras comunistas Concha Michel y Consuelo Uranga, luchó por los derechos de las mujeres trabajadoras, entre ellos, la creación de guarderías y la igualdad salarial. A Benita Galeana se le reconoce haber contribuido a la conquista del derecho de las trabajadoras al servicio del Estado a disponer de una hora de lactancia durante su jornada laboral.
A pesar de no haber tenido acceso a la educación formal, Benita Galeana aprendió a leer y escribir. En 1940 publicó su autobiografía, Benita, y posteriormente escribió otras obras, como El peso mocho y Actos vividos. Falleció el 17 de abril de 1995, dejando una trayectoria de lucha personal y colectiva en favor de los derechos de las mujeres y de la clase trabajadora.
En el marco de la convocatoria al Concurso Nacional de Calaveritas Literarias, la subsecretaria leyó una composición dedicada a esta escritora:
“En busca de la muchacha de las trenzas, la Catrina llegó.
Primero preguntó por ella en una manifestación.
Benita Galeana, en la humillación y miseria creció,
oriunda del estado de Guerrero, el miedo nunca conoció.
Organizó sindicatos, marchó con determinación,
defendiendo a hombres y mujeres contra la opresión.
Le negaron el acceso a la educación,
pero al leer y escribir, en la lucha social aprendió.
Por repartir El Machete, a la cárcel de Belén fue a dar,
esta líder social que gritó por la igualdad.
Cincuenta y ocho veces presa, su voz quisieron callar.
‘¡Agarren a Benita!’, se escuchaba del más allá.
Por guarderías y mejores salarios no dejó de protestar.
Fiel al Partido Comunista, la Calaca se la quiso llevar.
‘No me asustan tus huesos’, Benita le respondió.
Y también con valentía, a la muerte confrontó.
La Huesuda la dejó libre, no la pudo controlar.
Hasta en la Mañanera del Pueblo se vino a presentar.
Compañeras y compañeros, no dejemos de luchar
por aquellos derechos que logramos conquistar”.