
México y el mundo deben aceptar una nueva era de guerras: académicos
CIUDAD DE MÉXICO, 8 de enero de 2024.- En la era digital actual, la Inteligencia Artificial (IA) y el Big Data están revolucionando la eficiencia en seguridad.
Según investigaciones internacionales, la sinergia entre Big Data e IA tiene el potencial de automatizar significativamente el trabajo físico y el procesamiento de datos, marcando un antes y un después en la forma en que diversos ámbitos están transformando la manera en la que se protegen.
De acuerdo con Jesús Guevara, quien lidera el área de ciberseguridad de Seguritech Privada, empresa con 28 años de experiencia en la integración de tecnología y seguridad, ha destacado el papel trascendental de la IA en la evolución del sector, debido a que esta tecnología tiene la capacidad de replicar funciones humanas, encontrando en el vasto universo de datos del Big Data su fuente esencial para una evolución continua para el perfeccionamiento de sus sistemas de protección.
En lo que respecta al Big Data, Mauricio Hernandez, líder de esa área en la empresa liderada por Ariel Picker, asegura que es más que una simple acumulación masiva de información, ya que se refiere a datos procesables que impulsan análisis predictivos, descriptivos y prescriptivos. Es la amalgama de estos datos diversificados la que permite a la IA aprender y mejorar con el tiempo.
Asimismo, los especialistas de Seguritech Privada resaltaron que el análisis de sentimientos desempeña un papel crucial en el ámbito de la seguridad, permitiendo anticipar y responder a situaciones potencialmente riesgosas en tiempo real. En eventos masivos como conciertos, manifestaciones o partidos deportivos, el monitoreo de redes sociales mediante el análisis de sentimientos contribuye a la detección de amenazas y al control proactivo de multitudes.
“Esta capacidad de prever la intensidad emocional de una multitud permite implementar protocolos de seguridad específicos, manteniendo el orden y respondiendo proactivamente a posibles disturbios”, destacaron.
De igual forma, hicieron hincapié en que en el sector financiero, el análisis de sentimientos se convierte en una herramienta valiosa para la inteligencia financiera y la prevención de fraudes, al ser utilizada para prever comportamientos anómalos en transacciones y operaciones financieras, detectando patrones emocionales asociados con posibles fraudes.
“Las instituciones financieras están empleando esta tecnología para evaluar el riesgo vinculado a ciertos clientes o transacciones, fortaleciendo así la seguridad del sistema financiero”, añadieron.
En el ámbito de la ciberseguridad, el análisis de sentimientos se aplica para anticipar posibles amenazas y ataques. La monitorización de conversaciones en línea revela indicios de posibles ataques coordinados o campañas de phishing. Analizar el lenguaje y el comportamiento en línea de los usuarios ayuda a predecir actividades maliciosas, permitiendo respuestas proactivas frente a posibles vulnerabilidades.
En lo que respecta al contexto de instituciones gubernamentales, el análisis de sentimientos contribuye a la seguridad nacional al prevenir amenazas potenciales. La evaluación de discursos y comunicados en línea puede revelar indicios de radicalización o actividades terroristas.
Finalmente enfatizaron que en el ámbito de la seguridad ciudadana, este tipo de análisis se aplica para evaluar el clima emocional de la población y anticipar posibles disturbios o protestas.
Sin embargo, los especialistas de Seguritech Privada aseguraron que a pesar de los beneficios en términos de seguridad, es esencial gestionar el uso del análisis de sentimientos de manera ética, con un enfoque claro en la privacidad.
“Las organizaciones deben establecer políticas claras sobre el manejo de datos y garantizar que sus prácticas cumplan con las regulaciones de protección de la privacidad. La transparencia en la aplicación de estas tecnologías es fundamental para mantener la confianza del público en la utilización de estos métodos en el ámbito de la seguridad”, concluyeron.