Juego de ojos
La mujer atraviesa confiada una de las calles del Centro Histórico sin notar cómo un motociclista se acerca por detrás. El conductor avanza sobre la banqueta y extiende el brazo para tocar a su víctima.
Todo ocurre en segundos. El agresor sexual huye a toda velocidad en su moto, mientras la víctima recurre a uno de los botones de auxilio del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) de la Ciudad de México.
A partir de ese momento se activa una cadena de auxilio con perspectiva de género, que en el C5 reconocemos como “gafas violetas”.
En el marco de los 16 Días de Activismo para la erradicación de la violencia de género —iniciados el 25N y que concluyen el 10 de diciembre con la conmemoración del Día de los Derechos Humanos—, este caso demuestra que la ciudad dispone de herramientas para romper la invisibilidad que ha encubierto el acoso. La tecnología, al documentar, vigilar y alertar, se convierte en testigo.
Al recibir la alerta, la despachadora del C2 Centro Histórico —uno de los siete centros de monitoreo del C5 en la capital— inicia el rastreo del agresor a través de las cámaras de videovigilancia. El motociclista es ubicado y finalmente detenido sobre Calzada de Tlalpan, en dirección al sur.
Durante 2025, el C5 ha intervenido ante más de mil 300 reportes de acoso sexual y 820 de abuso, recibidos a través de la línea de emergencias 9-1-1, SOS Mujeres *765 y los botones de auxilio. La tecnología se confirma como una herramienta fundamental para enfrentar la violencia de género.
Estos dispositivos introducen un elemento disruptivo frente al silencio. El acoso, que suele quedar en el terreno de lo intangible —la palabra de ella contra la de él—, puede convertirse en un caso documentado, trazable y, crucialmente, punible gracias al acceso a las cámaras.
Con el programa “Ojos que Te Cuidan”, este año se instalarán 15 mil 200 nuevos tótems con botones de auxilio —de los cuales ya hay un avance del 77 por ciento—, multiplicando los puntos donde una mujer puede pedir ayuda inmediata. Y con la campaña “Si te tocan nos toca”, impulsada por la Jefa de Gobierno Clara Brugada, la CDMX profundiza un mensaje político clave: la violencia contra una mujer es un asunto de la ciudad, de derechos y de gobierno.
La tecnología es una condición necesaria, aunque lo decisivo es la coordinación que enlaza alerta, monitoreo e intervención. Con esa cadena institucional —C5, despachadoras, protocolos— un botón se convierte en una herramienta contra la violencia de género.




