CIUDAD DE MÉXICO, 6 de febrero de 2020.- Los senadores priistas Claudia Ruiz Massieu Salinas y Miguel Ángel Osorio Chong quieren de nuevo que el Presidente la República presente personal y directamente el informe anual de la gestión a su cargo ante el Poder Legislativo de la Unión cada primero de septiembre en la sesión de Congreso General.

Para ello, presentaron una iniciativa de reforma encaminada a fortalecer constitucionalmente el diálogo entre los poderes Legislativo y Ejecutivo, a través de las intervenciones de los representantes de los distintos grupos parlamentarios conformados al interior de las Cámaras del Congreso de la Unión y del presidente de la Cámara de Diputados.

La propuesta precisa que luego de la intervención del Ejecutivo, hará uso de la palabra un representante de cada uno de los distintos grupos parlamentarios conformados en las Cámaras y, finalmente, intervendrá el presidente de la Cámara de Diputados como representante de la unidad del Congreso; dicha sesión solemne no tendrá más objeto.

En uso de la tribuna, la senadora Ruiz Massieu aseguró que la iniciativa no tiene la intención de volver al Día del Presidente, sino de transitar a un modelo donde el Ejecutivo acuda a rendir su informe frente a la soberanía parlamentaria y a dialogar con los distintos sectores sociales representados en las cámaras.

Se trata de establecer de manera legal la participación respetuosa y sustanciosa de la pluralidad política representada en el parlamento, después del mensaje presidencial, a fin de que el primer mandatario pueda escuchar los distintos puntos de vista del país que gobierna.

En el documento no pasa inadvertido que a la luz de diferentes antecedentes políticos ocurridos en momentos de tensión y confrontación entre opciones políticas distintas y a la luz de la pasión por la defensa de ideas y convicciones en la militancia partidaria, como ocurrió el 1 de septiembre de 1988 cuando Porfirio Muñoz Ledo interrumpió al entonces presidente Miguel de la Madrid.

El 1 de septiembre de 2007 fue la última vez que el entonces presidente Felipe Calderón visitó el Palacio Legislativo de San Lázaro para entregar su Informe de Gobierno. Una reforma constitucional promovida en su gobierno facultó al Secretario de Gobernación para entregar el documento al Congreso, por lo que no había necesidad de acudir a San Lázaro.