Cuauhtémoc Cárdenas transformó vida política de México: Sheinbaum
CIUDAD DE MÉXICO, 28 de octubre de 2026.- A pesar de no alcanzar la Presidencia de la República, la contribución de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano a la vida democrática y a la consolidación de las instituciones en México es histórica e insuperable. Sin importar el paso de las administraciones, el Ingeniero se erigió como el pilar fundamental del México moderno sin necesidad de portar la banda presidencial. Así lo sostiene el consejero nacional de Morena, Emilio Ulloa, quien convivió de cerca con él durante sus giras y en la construcción de los movimientos de izquierda.
Ulloa destaca con especial énfasis la dimensión humana del líder político: “un hombre con la capacidad única de mirar más allá de cualquier coyuntura electoral, distante de la polarización y dispuesto a sumar voluntades, escuchando incluso a quienes diferían de él. Su capacidad de consenso y falta de rencores lo convirtieron en un referente nacional respetado por todos los sectores políticos y sociales”, recalca en entrevista el también exlegislador federal y analista de Quadratín.
—Mira, lo fundamental es que es un hombre que entregó todo por la transformación democrática de este país; no hay nadie como él. Cuauhtémoc Cárdena consolidó la búsqueda de un México distinto, con un trabajo histórico y ejemplar desde Michoacán que estuvo a la altura de lo que el general Lázaro Cárdenas hubiera querido.
El Ingeniero demostró ser un hombre de sumar voluntades, tolerante, que siempre veía hacia adelante y no guardaba rencores. Buscaba construir espacios de unidad y trabajo colectivo. Además, hasta sus últimos días estuvo muy atento a lo que pasaba en el país: él mismo traía su celular, contestaba y se informaba. Hace aproximadamente un mes y medio dejó de responder. Yo tuve la fortuna de platicar con él en persona y por teléfono, y le agradezco profundamente porque me dio enormes oportunidades en la vida pública, al permitirme estar cerca del proyecto de creación del PRD en el área de jóvenes. Siempre nos apoyó y nos condujo.
—El ingeniero ya pasó a la historia a partir de hoy y estará en los libros de este país. Precisamente porque no polarizaba, fue un hombre que logró el reconocimiento de tirios y troyanos: de todos los partidos políticos, la sociedad civil y los sectores económicos y empresariales. Fue un hombre de consensos que estará en los anales de la historia de México.
—Quienes no saben de historia o andan despistados no lo entienden, pero el Ingeniero es la parte central de lo que hoy se vive en el país. Con errores o defectos, como cualquier proceso, él es el padre de esta lucha democrática de las últimas décadas, tanto del siglo pasado como del actual. Él construyó y consolidó este camino, y su referencia es algo que todos y todas debemos reconocer.
—Era una persona que sabía escuchar, profundamente tolerante. Me tocó andar con él en giras, en su camioneta, por Chiapas, Estado de México, Tlaxcala, Puebla, Guerrero y muchos otros lugares. Siempre preguntaba cuáles eran los problemas de cada municipio; le informaban, le daban tarjetas con los nombres de los líderes o de los adversarios políticos, y él siempre quería saber más para estar bien informado. Era muy atento y condescendiente. Hombres como él hay muy pocos en la historia moderna de México.
—Al ingeniero le robaron la Presidencia de la República. El cómplice de Salinas de Gortari fue Manuel Bartlett, quien tumbó el sistema para evitar el conteo transparente de las casillas. Bartlett tiene mucho de qué dar cuentas; cometió un acto criminal contra la democracia y el Ingeniero no merecía un trato de ese tipo. Hay cosas que no hay que callar.
Pese a eso, la grandeza del ingeniero Cárdenas radicó en su tolerancia: no vivió con odios ni rencores, sino que siguió construyendo. Hasta los últimos momentos de su vida atendía en su oficina y escuchaba a la gente. Él cumplió con creces su papel en este mundo. Se fue por encima de la Presidencia, porque hizo más por el país de lo que representa ocupar ese cargo.
—Totalmente. Aportó a este país sin haber llegado a la Presidencia más de lo que cualquiera se hubiera imaginado.
—Le preocupaba la política económica. Sentía que era necesario desarrollar políticas públicas con mayor atención hacia la gente, enfocar los esfuerzos en la generación de empleos y brindar más oportunidades a los jóvenes en el sector educativo. Esos eran temas de enorme inquietud para él.