Disminuyen jóvenes sin estudio ni trabajo en México, destaca OCDE: SEP
CIUDAD DE MÉXICO, 3 de marzo de 2026.- En 2024, el 81.4 por ciento de la población tuvo acceso a la educación, de acuerdo con los resultados del Sistema de Indicadores de Desarrollo Social (SIDS) para el periodo 2016 a 2024 que presenta este martes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Ciudad de México fue la entidad federativa con mayor porcentaje de población sin rezagos de este tipo (91.5 por ciento). En contraste, Chiapas presentó el menor porcentaje de población con acceso a educación (66.0 por ciento).
En 2024, 70.2 por ciento de estudiantes entre 3 y 17 años tuvo acceso en su vivienda a elementos clave para el aprendizaje —energía eléctrica, televisión, internet y computadora o celular—. El aumento con respecto a 2016 fue de 33.5 por ciento.
Los estados del sur fueron los que concentraron los menores porcentajes de estudiantes con acceso a dichos elementos: en Chiapas, Guerrero y Oaxaca, 48 por ciento o menos de su población contó con los elementos señalados. En contraste, más de 85 por ciento de la población de Nuevo León, Baja California y Ciudad de México contó con estos.
En 2024, 20.1 por ciento de las mujeres indígenas estaba en situación de analfabetismo, en contraste con 3.6 por ciento de las mujeres no indígenas (la brecha fue de 16.5 puntos porcentuales entre ambos grupos). En 2016, esta fue de 16.8 puntos porcentuales (22.2 por ciento de las mujeres indígenas estaba en situación de analfabetismo frente a 5.3 por ciento de las mujeres no indígenas).
Entre 2020 y 2024 se observaron avances generalizados en cuanto a la reducción de rezago educativo de las personas con discapacidad. No obstante, se mantuvieron las diferencias entre la población con múltiples discapacidades (cuatro o más) y quienes declararon una sola discapacidad. Al comparar con la población sin discapacidad, las brechas fueron de 36.9 puntos porcentuales en 2020 y de 15.7 en 2024.
En 2016, 84.4 por ciento de la población mexicana tuvo acceso a servicios de salud. No obstante, para 2024, este indicador pasó a 65.8 por ciento (la reducción fue de 18.6 puntos porcentuales). En 2024, tanto Nuevo León como Baja California Sur registraron que más de 80 por ciento de su población no tenía carencias en servicios de salud. Chiapas, por su parte, presentó el nivel más bajo a nivel nacional: 36.7 por ciento de su población no contó con acceso a estos servicios. Siguió Puebla, con 52.7 por ciento.
Con relación a la accesibilidad geográfica a servicios hospitalarios en 2024, 93.3 por ciento de la población reportó un tiempo de traslado menor a dos horas en caso de emergencia médica. En los estados del sur se presentaron disparidades asociadas con factores orográficos y de infraestructura vial: en 2024, Oaxaca, Guerrero y Chiapas presentaron los niveles más bajos de accesibilidad hospitalaria.
En 2024, 46.5 por ciento de la población adulta mayor que residía en el ámbito urbano contó con acceso a servicios de salud y percibió ingresos por jubilación o pensión equivalentes o superiores a la línea de pobreza por ingresos.
En el ámbito rural, esta población alcanzó 16.3 por ciento. Esta diferencia representó una brecha de 30.2 puntos porcentuales entre ambos ámbitos. Al contrastar con 2016 (cuando 32.9 por ciento de la población adulta mayor urbana y 13.5 por ciento de la rural se encontraban en dicha situación), se registró una brecha de 19.3 puntos porcentuales.
En 2024, 92.1 por ciento de la población mexicana no presentó carencia por calidad y espacios de la vivienda, mientras que 85.9 por ciento tuvo acceso a servicios básicos en la vivienda.
En los estados de Chiapas, Guerrero y Oaxaca, los porcentajes de población con carencia de calidad y espacios oscilaron entre 73.8 y 81.2. Por otro lado, en estas mismas entidades federativas, la población con acceso a servicios básicos presentó un rango desde 51.3 hasta 53.4 por ciento.
Para el mismo periodo, 53.4 por ciento de la población mexicana reportó contar con servicio diario de agua dentro de su vivienda. Lo anterior representó una disminución con respecto a 2016 (54.8 por ciento).
A nivel estatal, los porcentajes más bajos de población con acceso diario al suministro de agua dentro de la vivienda se reportaron en Baja California Sur, Chiapas, Guerrero, Morelos, Oaxaca y Puebla, con valores de 24 por ciento o menos. En contraste, ocho entidades federativas, Nuevo León, Baja California, Chihuahua, Sinaloa, Tamaulipas, Jalisco, Quintana Roo y Colima concentraron los niveles más altos de cobertura, con 81.1 por ciento o más de su población en esta situación.
Entre 2016 y 2024, la brecha de la población menor de 18 años en situación de pobreza extrema respecto al mismo grupo poblacional en situación de pobreza moderada disminuyó de -32.8 a -24.7 puntos porcentuales.
Durante el periodo de referencia, el porcentaje de mujeres indígenas del ámbito rural que residían en viviendas sin acceso al suministro de agua entubada o que cocinaban con leña o carbón sin chimenea fue mayor con respecto a las mujeres no indígenas del ámbito urbano. En esos años, la brecha osciló entre 65.2 y 70.9 puntos porcentuales.
En 2024, 51.8 por ciento de la población tenía acceso a seguridad social, lo que representó un incremento de 5.9 puntos porcentuales con respecto a 2016 (45.9 por ciento).
Los estados del sur concentraron los niveles más bajos de cobertura: Chiapas, Oaxaca y Guerrero reportaron que menos de 27.5 por ciento de su población contaba con este acceso. En contraste, las entidades federativas del norte, como Coahuila, Nuevo León y Baja California Sur, presentaron los niveles más altos, con más de 71.4 por ciento de su población sin carencia de seguridad social.