CIUDAD DE MÉXICO, 8 de agosto de 2020.- Barcelona hizo valer su condición de local y favorito, eliminó a Nápoles y enfrentará, en cuartos de final de Champions, a Bayern de Múnich, que aplastó a Chelsea (7-1 global).

Ante un inicio incierto, al minuto 10 y luego de tiro de esquina por izquierda, el club culé encaminó la serie: Lenglet ganó el salto y la posición, y cabeceó cruzado para besar las redes, el 1-0 en este juego de vuelta de octavos de final y 2-1 en el global.

A partir de aquí, Barcelona encontró su mejor versión y al 23’, luego de driblar a tres, Messi entró al área, cayó, se levantó y frente a dos rivales, disparó al segundo palo para el 3-1 global; fue un gol mesiánico.

Parecía la goleada al 31', cuando tras disparo de Suárez, rechacé del portero Ospina, Rakitic centró, Messi bajó de pecho la pelota (rosó una de sus manos), dentro del área chica y frente al arquero tocó arriba dentro de las redes, pero tras revisión del VAR, el árbitro anuló el gol.

Koulibaly fue sorprendido por Messi dentro del área, quien le llegó por la espalda, le robó la pelota y el Nápoles, intentando despejar (en una jugada muy rápida), golpeó en el talón a Lionel y luego de revisar el VAR, el árbitro marcó penal, que anotó Luis Suárez para el 4-1 global.

Pero en tiempo de compensación del primer lapso, Nápoles revivió, luego de penal anotado por Insigne, tras una falta de Rakitic sobre Mertens y así, llegó el descanso con un global de 4-2.

Al 70', entró de cambio Chucky Lozano y en ese mismo minuto, luego de centro frontal por izquierda de Insigne, el mexicano cabeceó arriba del travesaño; la pelota le quedó alta y Barcelona aguantó el 4-2 global.