CIUDAD DE MÉXICO, 22 de agosto de 2019. — La Secretaría de Salud informó que suman ocho casos detectados de sarampión en lo que va del año 2019, prácticamente uno por mes, dentro del territorio nacional.

A través del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave), confirmó un caso de sarampión asociado a importación, en el estado de Quintana Roo, en una profesional de la salud de 23 años de edad, quien atendió el pasado 4 de agosto de 2019, en un hospital privado de Playa del Carmen, al joven austriaco que dio positivo a este virus, del genotipo D8.

De acuerdo a un comunicado, la oportuna intervención de los Servicios Estatales de Salud en la entidad permitió la adecuada aplicación del protocolo correspondiente. A la fecha, se da seguimiento al estado de salud de la paciente, quien está estable y se mantiene en asilamiento domiciliario.

La mujer residente de Playa del Carmen, Quintana Roo, inició el día 17 de agosto de 2019 con fiebre, agregándose un día después, exantema maculopapular, adenomegalias y ataque al estado general.

Fue ingresada el 19 de agosto de 2019, a la unidad médica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde se obtuvieron muestras de suero y exudado faríngeo, dando positivo y confirmándose a sarampión. Las muestras se enviaron al Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (Indre), a fin de establecer su genotipo y realizar el control de calidad correspondiente.

Personal especializado de la Dirección General de Epidemiología (DGE) y del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (Censia) asesora en las acciones para fortalecer la vigilancia sanitaria en la entidad. Estos especialistas se encuentran en Quintana Roo desde principios de mes de agosto, debido al caso reportado en el joven austriaco.

Cabe señalar que con este caso de sarampión en Quintana Roo, suman ocho los registrados en lo que va del año; uno en Nuevo León, dos en el Estado de México, tres en Quintana Roo, uno en Chihuahua y uno en San Luis Potosí.

¿Qué sabes del sarampión?

El sarampión es prevenible con vacunación.

El sarampión es una enfermedad viral que puede prevenirse a través de la vacunación, sobre todo teniendo coberturas altas entre la población. El grupo más susceptible de adquirir esta enfermedad es el de los niños pequeños y las mujeres embarazadas que no han sido vacunados.

Los síntomas del sarampión cambian conforme se desarrolla la enfermedad. El primer signo es la fiebre alta que dura entre 4 y 7 días, y se presenta después de 10 o 12 días de estar en contacto con el virus.

Durante la fase inicial del sarampión puede haber congestión nasal, tos, ojos rojos y con secreciones y manchas blancas en la parte interior de las mejillas.

Posteriormente se produce exantema, es decir, una erupción rojiza en la piel que dura de 5 a 6 días e inicia en la cara y parte superior del cuello, se extiende hasta cubrir el cuerpo en un periodo aproximado de 3 días y luego desaparece.

El sarampión puede tener complicaciones graves, incluso ser mortal. Algunas de las complicaciones son neumonía, encefalitis, diarrea grave e infecciones del oído y respiratorias.

¿Cómo se transmite y cuál es su tratamiento?

En una persona infectada con sarampión, el virus se encuentra en las secreciones de la nariz y la faringe. Cuando tose o estornuda, las gotitas de saliva que expulsa pueden transmitir el virus y causar la enfermedad.

No existe un tratamiento antiviral específico para el sarampión. Sin embargo, para evitar complicaciones graves la atención incluye una nutrición adecuada, la ingesta de líquidos, el tratamiento de los cuadros de deshidratación, la prescripción de antibióticos en caso de ser necesarios (por infecciones de ojos, oídos o neumonía) y la suplementación de vitamina A. Este último, con un comprobado efecto para reducir la mortalidad.

¿Cómo prevenir el sarampión?

La vacunación y la vigilancia epidemiológica son dos de las principales herramientas para prevenir el sarampión.

La vacunación es segura, eficaz y económica. El esquema para la vacuna triple viral (SRP) que protege contra sarampión, rubeola y parotiditis, indica la aplicación dos dosis: la primera a los 12 meses cumplidos y un refuerzo a los 6 años.

Los adolescentes y adultos que no cuentan con las dos dosis de la vacuna SRP pueden recibir la vacuna contra sarampión y rubeola (SR).

Por otro lado, la vigilancia epidemiológica es fundamental para identificar posibles casos de sarampión y tomar acciones.

En el mundo, las muertes por sarampión disminuyeron 84% del año 2000 al 2016, sobre todo, gracias a la vacunación.