CIUDAD DE MÉXICO, 13 de junio de 2019. — Los acuerdos a los que ha llegado el Gobierno de México con el de los Estados Unidos para retener las caravanas de migrantes ilegales en la frontera sur, o en su tránsito por el país, tras la presión por imponer aranceles, preocupa al Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Por medio de un pronunciamiento emitido este jueves, señalan que luego de la negociación para la no imposición de aranceles a los productos mexicanos que se exportan a ese país, se llegó a un Acuerdo con diversos contenidos, incidiendo en la política migratoria de México, por lo que señalan cinco puntos en un documento.

En el primero de ellos, el Consejo de la CNDH reconoce que se han multiplicado los flujos migratorios por el territorio nacional, sin embargo, preocupa el papel que tendrá la intervención de la Guardia Nacional para contenerlos.

“Preocupa a este Consejo que el Gobierno mexicano haga patente la política migratoria de seguridad, al enviar a la frontera sur 6 000 elementos de la Guardia Nacional como contención a los flujos migratorios en colaboración con el Instituto Nacional de Migración, a partir del reforzamiento de los puntos de internamiento y controles de verificación migratoria en diversas localidades de los estados del sureste mexicano, sin que haya claridad en sus objetivos, límites a su intervención y protocolos de actuación”, indica el segundo punto.

En el tercero manifiesta que si bien, la administración del Gobierno federal, encabezada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, está dispuesta a recibir a los migrantes que esperan les resuelva Estados Unidos su estatus en ese país, se deben garantizar los derechos humanos.

“Ante la decisión del Gobierno mexicano de recibir mayor número de personas centroamericanas solicitantes de asilo en los Estados Unidos de América, en tanto son recibidos por un juez de ese país, se hace necesario crear una política integral que no riña con el respeto a los derechos humanos y asistencia humanitaria, dando respuesta no solamente a dichas personas extranjeras, sino también a cientos de connacionales que son repatriados a nuestro país y que requieren de asistencia para reintegrarse a la sociedad, así como reconocer y apoyar la labor de organizaciones de la sociedad civil, albergues y casas del migrante que en las ciudades fronterizas del norte del país reciben y atienden a las personas retornadas”, indica el escrito.

La CNDH coincide en atender el problema de la migración masiva desde sus orígenes, en su cuarto punto, sin embargo, en el quinto y último, hace un exhorto al gobierno de López Obrador.

“Hacemos un llamado al Gobierno mexicano para que la política migratoria sea guiada por los principios de igualdad y no discriminación. El respeto a los derechos humanos que solicitamos del país del norte hacia nuestros connacionales debe corresponder con el que se otorgue a los miles de extranjeros que ingresan y transitan por nuestro país. La dignidad de la persona y la solidaridad internacional son principios fundamentales que se deben incluir en la conformación de la nueva política pública migratoria que tienda a cumplir con los objetivos de lograr una migración ordenada, segura y regular en un marco de respeto irrestricto a los derechos humanos”, concluye el pronunciamiento.