
De frente y de perfil
Elegiremos un Presidente sin consenso y sin mayoría
Como van las cosas, los mexicanos elegiremos, en las próximas elecciones federales que se celebrarán en tan sólo 129 días, a un Presidente de la República, muy vulnerable por la falta de respaldo y consenso ciudadano. Así, es muy difícil gobernar, tomando en cuenta que el futuro Ejecutivo no tendrá mayoría absoluta en el Congreso de la Unión.
La situación es muy simple. Veamos:
En 2012, Enrique Peña Nieto obtuvo poco más de 19.222 millones de sufragios, mientas que Andrés Manuel López Obrador logró 15, 896. En 2006, Felipe Calderón Hinojosa obtuvo 15 millones de votos y López Obrador aproximadamente 14.756 millones de sufragios.
Se estima que el padrón electoral será de poco más 88.8 millones de ciudadanos. De ahí que, si esperamos que acudan a votar aproximadamente el 60 por ciento del total, como lo señaló el destacado analista político Jesús Sánchez, se calcula que 53.3 millones de mexicanos acudirán a las urnas para a emitir su voto y decidir la elección.
Lo que nadie duda es que la elección que viene tendrá una votación muy cerrada. Por tanto, el ganador deberá reunir por los menos 20 millones de votos; es decir, poco más de los obtenidos en su momento por Enrique Peña Nieto. Y aunque la votación sea de tercios, tendremos un Presidente –con un 30.5 a 33.8 por ciento de los votos emitidos– sin la fuerza y el consenso para gobernar.
¿Y por qué no una segunda vuelta como ocurre en otras latitudes?, pues porque simple y llanamente los diputados federales y senadores se hicieron pentontos, dejaron una ley electoral inconclusa y vulnerable, pero lo más graves es que lo hicieron de manera intencional, según ellos, “por falta de consensos”.
Hay que pedir a los diputados y senadores que rindan cuentas, que dejen de ser saltimbanquis, que realmente representen los intereses de sus comunidades y que no quieran sacer negocios a rajatabla en todo.
En esta nueva competencia presidencial participan nueve partidos en tres grandes bloques. Sin embargo, en México jamás se había conformado una alianza de coalición, es decir, lo que implica que cada una de las fuerzas políticas que constituyen una alianza, aportan sus ideas para conformar un programa de gobierno.
Muchas de estas ideas se contraponen entre sí, dependiendo de la ideología de cada partido. Por ello, llama la atención una coalición sui generis entre el conservador Partido Acción Nacional con el izquierdoso Partido de la Revolución Democrática.
Eso sin contar, con los partidos políticos pequeños y marginales, la mayoría de ellos temporales, que tienen una representación marginal y se aprovechan del beneficio de las leyes, pero sobre todo de las prerrogativas públicas.
En el caso de los independientes todo o casi todo se fue por el drenaje, porque según los consejeros del Instituto Nacional Electoral –-por cierto, algunos de ellos bajo sospecha–, los tres aspirantes más fuertes hicieron trampa e intentaron engañar al árbitro. Y aunque Margarita Zavala, le están concediendo la posibilidad del registro, siempre será cuestionada.
DE PENA AJENA ¿O PROPIA?
El presidente del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) y de la Suprema Corte de Justicia, Luis María Aguilar Morales, aceptó la renuncia del director del Instituto de la Judicatura Federal, Salvador Mondragón Pérez, con la finalidad de facilitar las investigaciones administrativas que derivaron de la anulación, por parte del pleno del CJF, del Vigésimo Octavo Concurso Interno de Oposición para la designación de Jueces de Distrito.
Como es de recordarse, el mismo director del Instituto hizo del conocimiento del Consejo un informe que revelaba la posibilidad de la sustracción ilegal de algunos exámenes y posteriormente se conoció la versión de que dichos exámenes fueron vendidos en aproximadamente 80 mil pesos.
El pleno del CJF resolverá sobre su reincorporación a partir del primero de abril al Tribunal Colegiado de Circuito en el que se venía desempeñando con profesionalismo y dedicación como magistrado. El CJF adujo en un boletín que mantiene invariable su compromiso con la transparencia y por ello lo hace del conocimiento de la sociedad, así como lo hará con cualquier otro acto relacionado con esta investigación, cuando el sigilo de las pesquisas así lo permitan.
Hay que recordar que el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) suspendió a tres servidores públicos por su supuesta implicación en el caso de la filtración y venta de preguntas de dicho examen y explicó que los funcionarios judiciales implicados no podrán desempeñar sus labores por el tiempo que dure la investigación administrativa en curso. «Lo anterior, al encontrar elementos que hacen presumir que incurrieron en las conductas de filtración, obtención y comercialización de reactivos del mencionado concurso», indicó, por lo que los “nombres de los servidores públicos se mantienen bajo reserva preservando así el debido proceso y la presunción de inocencia».