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Las obsesiones de López Obrador y sus consecuencias…
Sujeto a sus propias contradicciones, obsesiones y mentiras, Andrés Manuel López Obrador ha convertido las conferencias mañaneras en su soliloquio, donde destila sus rencores, odio y lodo contra quienes son sus opositores y contra los integrantes de otros poderes como ocurre con el Poder Judicial de la Federación.
Ejemplos sobran. Ayer un reportero del canal Once le preguntó si ya recibió la notificación por parte del Instituto Nacional Electoral en que se aprobó imponer medidas cautelares y evitar pronunciamientos desde ese espacio mañanero referentes a la senadora Xóchitl Gálvez y al proceso electoral del año próximo.
Y López Obrador, cínico como es, respondió: “Bueno, vamos a cumplir con todos los ordenamientos legales, como siempre lo hacemos, y con las decisiones, en este caso de los organismos electorales. Nada más que lo hacemos bajo protesta, porque es muy injusto el que el grupo de potentados que se sentían dueños de México, con todo su dinero, con sus medios de información, con sus intelectuales a sueldo, estén lanzados en contra de nosotros y que las autoridades nos limiten nuestra libertad de manifestación, de expresión, la libertad de réplica, el derecho a disentir. De todas maneras, vamos a respetar, a acatar esas recomendaciones.
Y nuevamente arremetió:
“Pero están muy mal acostumbrados nuestros adversarios, quisieran que estuviésemos atados y callados, nos quisieran silenciar, y nada más ellos hablando y hablando, y mintiendo y calumniando, en la radio, en la televisión, en los periódicos de manera mayoritaria, como no sucedía en más de un siglo en nuestro país. En ese sentido, es un retroceso. Se acuerdan ustedes, cómo la señora Xóchitl denunciaba y denunciaba, y ahora que dimos a conocer que la tiene dos empresas y que le ha ido muy bien porque de vender gelatinas pasó a ser millonaria y dimos a conocer que en nueve años su empresa obtuvo contratos, tanto del gobierno como de desarrolladores, por mil 400 millones de pesos, una empresa próspera, y empiezan a decir que no jugamos limpio.
Y siguió:
“Como es la candidata —todavía lo puedo decir porque no nos han notificado— de los potentados del bloque conservador, de los corruptos, para que se entienda bien, de los que se habían tardado más de tres décadas saqueando al país, robando a manos llenas, y como se dio el cambio y se inició la transformación están que no los calienta ni el sol, y quieren regresar por sus fueros y han echado a andar toda una campaña en contra de nosotros, decía yo, única, sin precedente, algo que no se veía desde el tiempo en que la oligarquía y la prensa se lanzó en contra del presidente Madero hasta el golpe de Estado. Ahora son golpes mediáticos, pero influyen mucho.
Y el mismo preguntó: ¿Dónde creen ustedes que tiene más efecto la campaña en contra de nosotros? Y e mismo se respondió: Aquí, en la Ciudad de México, porque están… Son tres razones o causas: primero, aquí hay una clase media más amplia, con relación al país. En segundo lugar, aquí están todos los medios de información del país. Las llamadas cadenas nacionales. No hay cadenas de radio que tengan presencia en todo el territorio nacional, básicamente es la Ciudad de México; los periódicos, aquí; la televisión sí tiene más cobertura, tampoco mucha, tiene una cobertura la televisión, en general, la privada y la pública de 80 por ciento, o sea, hay un 20 por ciento que no tiene acceso a la televisión. Y lo tercero es que, como es una urbe y mucha gente pasa una buena cantidad del tiempo en sus automóviles, están escuchando la radio y donde le cambien, para cualquier estación, cualquier noticiero, es en contra nuestra todo lo que se dice, por eso aquí influyen, aturden.
Y remató como “hijo de pueblo”: “Sería buenísimo saber dónde viven los políticos del bloque conservador y dónde viven los dueños de los medios de información más importantes, y los periodistas más famosos. No viven… No les estoy picando la cresta, ¿eh?, — comentó a los pocos reporteros presentes– pero no viven donde ustedes dignamente viven, y ojalá y no vivan en esos sitios, en esos lugares. Porque vale más heredar a los hijos pobreza que deshonra”. Y justificó su falta a la ley electoral, al manifestar “pero como ya no vamos a poder dar a conocer estas cosas, ¿no tienes ahí lo de Xóchitl? Porque no han dado respuesta de mexicanos a Favor de la Corrupción. Le mandamos esta información, estos datos a Claudio X. González, ya ven que ellos investigan y queremos que profundicen, porque esto es una muestra nada más, seguramente hay más información, muchos testimonios sobre el influyentismo que llevaba a cabo la señora Xóchitl” pero le respondieron que “ellos no hacen investigaciones por encargo o pedido”.
A semana pasada, según López Obrador los simpatizantes del oficialismo “deben de tener la tranquilidad de que los sustitutos son muy buenos, es gente con cercanía al pueblo, preparada, con experiencia política, honestos, independientes, porque eso es muy importante. Es que la señora Xóchitl Gálvez pues es Fox, es Salinas, es Claudio X. González, es Roberto Hernández. Entonces entran así, los imponen y entran atados de pies y manos. Son peleles, son títeres, empleados de la oligarquía.
Dijo que como país ocupamos el tercer lugar con menos desempleo en el mundo, “somos de los países con menos desempleo en el mundo. ¿Cuándo se había visto esto? ¿Cuándo se había visto en los últimos 40, 50 años incrementos salariales como los de ahora? Por eso, vamos muy bien”. El problema es que sus cifras alegres no son compatibles con la realidad, pues desde antes de que comenzara a pandemia, el mercado laboral se contrajo estrepitosamente y no se ha recuperado a niveles de estabilidad social, por lo que ha aumentado la migración de mexicanos a Estados Unidos, Canadá y Europa y se han disparado los delitos patrimoniales.
Y luego sostuvo:
“Hay que tenerle confianza a la gente, aunque se desgañiten los conductores de radio, de televisión, insultándonos, magnificando, ¿no?, todo lo que tiene que ver con la violencia que heredamos. ¿Cómo no se iba a desatar la violencia y se van a crear las bandas, si se promovía la violencia desde el Estado? Había un narco-Estado, pues se crearon las bandas que estamos padeciendo todavía”. Pero jamás hace una autocrítica a su administración, ni al socavamiento de las instituciones policiales ante una creciente delincuencia violenta y criminal.
Luis Rodríguez Bucio, subsecretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (Sspc), informó la semana pasada que en el periodo del 27 de junio al 10 de julio se detuvo a 24 personas detenidas por secuestro, tres bandas desarticuladas y 39 víctimas rescatadas, mientras que Luis Crescencio Sandoval González, secretario de la Defensa Nacional, indicó que en o que va de sexenio se han confiscado 42,198 armas de fuego; 175,106 cargadores; 18 millones 288, 334 cartuchos, 2,850 granadas y se ha detenido a 74,587 personas.
También, se aseguraron 86,341 vehículos, 179 aeronaves y de Fentanilo 7,569.2 kilógramos, 297,897 kilógramos de metanfetamina 67,575 kilógramos de cocaína y heroína. En cuanto a marihuana, 715,268 kilógramos. En moneda nacional asegurada en el periodo, van un total de 597.8 millones de pesos; en dólares americanos, 30.9 millones. Se han desmantelado 1,788 laboratorios clandestinos.
Esos resultados, aunque numerosos, son insuficientes para contener a una delincuencia feroz que está siendo protegida por ciertos núcleos de Morena, como se vio recientemente en Guerrero y Michoacán. Y López Obrador ve fantasmas en la oposición. ¡Carajo!