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CIUDAD DE MÉXICO, 26 de noviembre de 2025.- El Poder del Consumidor y la Alianza Global para la Alimentación Saludable de Niñas, Niños y Adolescentes (Alsanna) realizaron un conversatorio virtual en el que nuevamente denunciaron los efectos dañinos que tienen las Caravanas Navideñas de Coca-Cola, principalmente en niñas, niños y adolescentes.
Después de diversos llamados a la autoridad, El Poder del Consumidor añadió en un comunicado, lugares como Chiapas, Puebla y Tabasco han decidido cancelar estos eventos.
En este conversatorio, subrayó, se habló de las violaciones a la ley en las que incurren las Caravanas. Javier Zúñiga, abogado del Poder del Consumidor, declaró que “de acuerdo con el artículo 24 Bis del Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Publicidad, ningún producto con sello o leyenda de advertencia puede utilizar elementos dirigidos a niñas, niños y adolescentes (NNA). De lo contrario, la empresa debe ser sancionada y su publicidad debe ser cancelada.
En las Caravanas vemos cómo se publicitan los productos de Coca-Cola y se usan, de manera indiscriminada, elementos publicitarios para niños, como la figura y el personaje de Santa Claus, renos navideños, el oso Coca-Cola, luces navideñas, duendes y otros personajes llamativos para niños. Esto está prohibido por la ley”.
Recordó que las Caravanas Coca-Cola han sido objeto de denunciadas desde el 2023, entre las que se encuentran las presentadas ante las Comisiones Estatales de Derechos Humanos, las quejas a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofperis) y la Procuraduría de Defensa del Consumidor (Profeco), y diversos juicios de amparo.
Ana Larrañaga, investigadora de Salud Alimentaria acusó que “eventos como las Caravanas navideñas de Coca-Cola representan una de las estrategias de mayor persuasión para posicionar sus productos y fomentar el consumo de bebidas endulzadas, que son dañinas.
El uso de símbolos navideños, genera una vinculación emocional y disfrazan a un acto publicitario de ‘festividad’ y ‘unión comunitaria’. Es necesario que las autoridades, tanto federales como locales, reconozcan los daños que causan estas estrategias de mercado, y protejan nuestros derechos y la salud de la población, especialmente de la infancia que es más vulnerable a la publicidad”.
En los últimos meses, agregó, se han difundido diversos estudios y documentos de personas expertas en psicología, semiología y áreas afines, sobre las implicaciones e impactos que tiene la publicidad de Coca-Cola en NNA, así como en la concepción sobre la navidad como una festividad familiar.
Así, consideró, se ha demostrado como se trata de la estrategia publicitaria más perversa, persuasiva, poderosa y agresiva dirigida a la infancia, aprovechándose de su vulnerabilidad e inexperiencia, violando su derecho a la salud y violentando el interés superior de la niñez.
En México, consideró, la publicidad de bebidas endulzadas y refrescos es agresiva y penetrante, siendo responsable también de patrones alimentarios no saludables. No es casualidad que en nuestro país se toman, en promedio, 163 litros de refresco por persona al año, uno de los más altos del mundo.
Estudios científicos, destacó, revelan que los consumos de estos productos son causa de 40 mil muertes. Actualmente, uno de cada tres casos nuevos de diabetes y uno de cada siete casos de enfermedades cardiovasculares están asociados al consumo de bebidas azucaradas. Estas dos enfermedades se encuentran entre las principales causas de muerte a nivel mundial a enfermedades cardiovasculares.
Las niñas y niños, recalcó, son grandes consumidores de refrescos y bebidas endulzadas, ya que más de 90 por ciento los consumen de forma habitual. Diversos estudios científicos confirman que al consumir una lata al día tienen 60 por ciento más probabilidad de desarrollar obesidad y si aumentan a dos porciones incrementan el riesgo en 26 por ciento de desarrollar diabetes. Además, beber refrescos de cola en personas menores a 12 años se relaciona con huesos débiles, caries, desórdenes cognitivos, depresión y otras afecciones conductuales.
Por estas razones, la doctora Mónica Ancira, de Alsanna, mencionó que “la publicidad dirigida a la infancia es especialmente nociva porque niñas y niños no pueden reconocer la intención comercial. La evidencia demuestra que estas estrategias influyen en sus preferencias, aumentan el consumo de productos dañinos y elevan riesgos tempranos de enfermedad. Por ello, apoyar la prohibición de las Caravanas Navideñas de Coca-Cola es una medida de salud pública y de protección a los derechos de la niñez”.
La semana pasada, recordó, el Poder del Consumidor presentó, nuevamente, una denuncia ante la Cofepris solicitando que, con base en la evidencia científica y las consecuencias tan desastrosas que tienen en NNA, se aplicaran las medidas precautorias establecidas en la ley y su reglamento para que las Caravanas Navideñas sean canceladas.
Sin embargo, acusó, estas medidas no han sido aplicadas, por lo que se vuelve a presentar otra acción para que se cumplan: un amparo por omisión de la Cofepris en aplicar las medidas precautorias. Además, se presentaron otras acciones ante la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México y la Secretaria de Gobierno de la Ciudad para prevenir cualquier evento ilegal de la empresa.
Se vuelve a hacer un fuerte llamado a la Cofepris para suspender las Caravanas. Cualquier producto que contenga uno o más sellos o leyendas de advertencia no puede incluir en su publicidad utilizar imágenes o elementos dirigidos a menores como personajes infantiles, animaciones, dibujos animados, celebridades o mascotas. Permitir que se lleven a cabo las caravanas es permitir un acto ilícito de acuerdo con la ley”, remató Javier Zúñiga.