Frustran intento de despojo en Milpa Alta
CIUDAD DE MÉXICO, 7 de enero de 2026.- La Policía Nacional española, en coordinación con la DEA, detuvo a nueve miembros y colaboradores de una organización criminal presuntamente responsable del principal punto de abastecimiento de metanfetaminas de Europa.
Se trata de la segunda parte de la operación Saga que dio como resultado la segunda mayor intervención de metanfetaminas de Europa, operación que dejó nueve detenidos, que pasaron a disposición de la autoridad judicial como presuntos responsables de los delitos de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales.
Entre los arrestados destacan un miembro del cártel de Sinaloa y un empresario propietario de una empresa de mármol que utilizaron para enviar la sustancia.
De acuerdo con la Policía española, la investigación, dirigida por el Juzgado de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional, comenzó en el año 2023 con la operación Saga que supuso la intervención de mil 800 kilos de metanfetamina.
Resultó ser la segunda mayor aprehensión de metanfetamina de toda Europa desmantelando el principal punto de abastecimiento de drogas de síntesis en territorio europeo que operaba desde Tenerife, Madrid, Valencia y Alicante.
40 kilos de metanfetamina ocultos en una estatua con destino Tenerife
Tras este golpe, los agentes tuvieron conocimiento de que nuevos miembros de la organización asentados tanto en España como en México estaban intentando reestructurarse económicamente.
Así es como en julio del 2024 esta red criminal enviaba 40 kilos de metanfetamina ocultos en la base de una estatua de más de un metro y medio de altura con destino Tenerife. Se procedió inmediatamente al arresto del receptor, que resultó ser un histórico narcotraficante de la Isla.
Oculto en un piso de Madrid por 2.500 euros mensuales a cambio de silencio
Paralelamente, el pasado mes de septiembre, se consiguió identificar y localizar a un miembro del Cártel de Sinaloa escondido en un piso del que apenas salía y al que le pagaban un sueldo de 2.500 euros al mes a cambio de su silencio, puesto que había participado en la introducción y custodia de los 1.800 kilos de metanfetaminas intervenidos en Alicante en la operación Saga.
También se interceptó una partida de 38 kilogramos de marihuana que la organización había enviado a Finlandia. Gracias a la colaboración con la Aduana de dicho país se pudo detener al receptor que se había desplazado allí exclusivamente para hacerse cargo del estupefaciente.