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CIUDAD DE MÉXICO, 2 de septiembre de 2025.- La comunidad de El Bosque, en Tabasco, presento la primera propuesta comunitaria de política pública sobre desplazamiento climático en México, marcando un hito crucial en el debate nacional sobre la crisis climática.
Esta iniciativa surge en un momento clave, indica un comunicado, porque se revisan y actualizan instrumentos fundamentales como la Ley General de Cambio Climático y las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC 3.0), y representa un llamado directo al Estado para que reconozca y actúe frente a una problemática que, según el Banco Mundial, podría afectar a más de 3 millones de personas para 2050 en México.
La propuesta no es solo un reclamo, sino una hoja de ruta detallada que emana de la experiencia vivida por las personas afectadas. Como señaló Guadalupe Cobos, representante de la comunidad, el desplazamiento implica la pérdida de "territorio, identidad, raíces y nuestra historia". Su exigencia es clara: una reubicación "planificada y justa" que vaya más allá de la simple movilización.
La iniciativa de El Bosque pone de manifiesto una verdad incómoda: la injusticia climática. Aleida Vázquez Cisneros, una desplazada climática, enfatizó que quienes sufren más son las poblaciones indígenas y afromexicanas, víctimas de un racismo estructural que las hace más vulnerables a los desastres naturales. "Somos quienes ponemos la palabra", afirmó, resaltando la importancia de que las voces de las comunidades afectadas sean el punto de partida para cualquier política pública.
La propuesta, elaborada en colaboración con la academia e instancias gubernamentales, es una respuesta integral que busca soluciones duraderas. Sus puntos clave incluyen:
Expertos como Pablo Ramírez de Greenpeace México y Nora Cabrera de Nuestro Futuro, coinciden en que esta propuesta es una oportunidad para el país. México podría convertirse en uno de los primeros en incorporar el desplazamiento climático como un tema prioritario en su política nacional. "El Bosque demuestra que una comunidad que vivió el dolor del desplazamiento puede convertir su experiencia en guía y propuesta", señaló Cabrera.
A pesar de este logro, aún existen desafíos, como familias que no han sido incluidas en los padrones y comunidades desplazadas que han sido ignoradas, como las afectadas por el huracán Otis. La propuesta de El Bosque visibiliza estas ausencias y refuerza la urgencia de una política nacional que garantice soluciones dignas para todos, asegurando que la justicia climática sea construida "desde y para los territorios".