CDMX confirma 5 mil asistentes a marcha de Ayotzinapa
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 12 de agosto 2026.- Ser desplazado por la violencia y, además, vivir con la amenaza constante de que un huracán, una sequía o una inundación termine de sepultar lo poco que queda. Esa es la cruel realidad que enfrentan miles de familias en Chiapas, donde el éxodo forzado ya no responde a un único motivo, sino a una peligrosa intersección entre la inseguridad y el cambio climático.
Así lo revela el primer diagnóstico nacional elaborado por el Consejo Nacional de Población (Conapo) y la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), que sitúa al estado entre las cuatro entidades con mayor acumulación de desplazamientos internos en México. Entre 2020 y 2025, se contabilizaron más de 87 mil 300 afectaciones solo en esta región, lo que representa el 8.4 por ciento del total nacional, que supera el millón de casos.
Pero la cifra es solo la punta del iceberg. El estudio advierte de que muchas de estas personas, ya desarraigadas por la violencia, se asientan en zonas de alto riesgo climático sin saberlo. Municipios como Chenalhó y Chalchihuitán, señalados en el informe, concentran altos índices de pobreza y, al mismo tiempo, una exposición extrema a fenómenos hidrometeorológicos como ciclones o inundaciones.
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