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CIUDAD DE MÉXICO, 17 de abril de 2019.- A sus 15 años de edad, Frígido Rogelio López inició su participación en la Pasión de Cristo gracias a su amigo Jorge Ávila, quien lo invitó a salir en la guardia pretoriana (1955 a 1966) y recordó que rentaba su traje por 40 pesos en aquellos tiempos.
Posteriormente de 1966 a 1978 fue el verdugo del Cristo de Iztapalapa, convirtiéndose en azotador y del 2002 a la fecha encarna a Bruceano, un hebreo que reta a Jesús a bajar de la cruz si realmente es el hijo de Dios.
Entre los personajes que ha encarnado, el que más le ha gustado representar fue de azotador y de sus anécdotas destaca que el actor Enrique Rambal, antes de filmar la película El mártir del calvario y cuando transcurría el Domingo de Ramos, último día de ensayo, se le acerco, le dijo que interpretaba mal su papel, tenía que ser más duro y hablarle sin temor a Cristo antes de azotarlo.
Originario del barrio de Santa Barbará, en Iztapalapa, ya con 80 años de edad y apoyando de un bastón en su andar, entre lagrimas relata que su segundo año que salió castigando al hijo de Dios, lo hizo descalzo, caminó por la terracería y le provocó ámpulas en sus pies, lo cual le atribuye a un castigo de Dios por haberle mentido a su mamá, doña Teresa Hernández, que se había confesado cuando no era cierto y sobre todo haberle mentido al Señor de la Cuevita.
Grillo, como es conocido por sus compañeros, recordó que en una ocasión una señora lo cacheteó por ser cruel con quien encarnaba a Jesús y en general, las personas le gritaban groserías al adentrarse en la representación.
Incluso su mamá también lo regañó y le pegó al enterarse que interpretaría al azotador.