
Prohíbe Cherán las peleas de gallos
CANCÚN, QRoo, 7 de agosto de 2018.- Entre las costas de África y Brasil, a la altura de la desembocadura del Río Amazonas, un plancton nace, crece y se reproduce al doble cada 16 ó 18 días, y es llevado por el flujo de las corrientes marinas al Mar Caribe: el sargazo.
Esta incubadora flotante de sargazo tiene siglos, pero distintos fenómenos ambientales, que ha generado el hombre, como el calentamiento global y el torrente de desechos agroindustriales y nutrientes que desembocan en el mar, según expertos, han hecho que el alga se reproduzca de forma fenomenal en el mar y se haya convertido en un problema grave no solo para las costas mexicanas de Quintana Roo.
Su biomasa ha cerrado escuelas y uno que otro hotel en su trayecto a México en naciones que colindan con el Mar Caribe. A principios de 2015 empezó a recalar de forma atípica en costas de Quintana Roo, en especial en los municipios de Solidaridad y Puerto Morelos y actualmente, ha tornado el azul turquesa del mar de Cancún y la arena de sus playas en una rugosa mezcla de una planta café entre rojiza y verduzco, que prevén especialistas, aumentará en los próximos tres meses y ha puesto en jaque ya a la industria turística de 10 municipios de la entidad.
Las corrientes de sargazo impiden que el mar se oxigene, evita la fotosíntesis, provoca la mortandad de ecosistemas marinos como los arrecifes de coral. El Gobierno de Quintana Roo al implementar unas barreras similares a las que se utilizan para los derrames petroleros, espera que el alga vaya hacia el Golfo de México y las mismas corrientes le dirijan al Atlántico Norte hacia el mar de los sargazos, que está cercano a Bermudas, pero no todo acaba ahí. Imágenes de Satélite muestran manchones 10 veces mayores a los de 2015 en Sudamérica que se dirigen hacia Quintana Roo, por lo que la solución no será fácil, ante la apatía del gobierno estatal que no actuó hace tres años.
Expertos de diferentes universidades, entre ellas la Universidad Nacional Autónoma de México, señalan que el sargazo que se aproxima es de otra especie y su descomposición química no permite que se le use en composta, biocombustible o uso farmacéutico, porque al manejarlo emite gases de ácido sulfúrico y arsénico.
En algunas partes como en Cancún, Playa del Carmen, y Puerto Morelos, en un principio se le enterró en sascaberas, pero lo único que se observó fue que contaminó el manto freático, dada la poca profundidad de la Península de Yucatán.
Más información en Quadratín Quintana Roo