
Libros de ayer y hoy
Sabia virtud de conocer el tiempo
Carlos Ravelo Galindo, afirma.
Confiesa José Antonio Aspiros Villagómez:
“Cuando la doctora Rosa Chávez menciona a través de tus
Nubes el «exceso de información» y el «consumo de noticias» a través
de Tik Tok, Instagram y Facebook, me pregunto:
“Si quienes no utilizamos las redes sociales, pero también
estamos informados de los sucesos del mundo por medios
convencionales, recibimos las mismas noticias, algunas falsas y otras
que son verdades a medias, según los intereses del emisor y del canal
de comunicación.
“Claro que puedo ensayar una respuesta a partir de conceptos,
experiencias y casos empíricos, y en cierto momento me propuse
hacerlo, pero los deberes mundanos me rebasan y sofocan los
propósitos intelectuales. Ni modo”.
De nosotros:
Serenidad es ecuanimidad, calma interior, sosiego, estabilidad
de ánimo, dominio de uno mismo.
La persona serena huye del activismo, es decir del afán de hacer
mucho sin dirección, sin sentido. Tampoco se deja llevar por la
precipitación y los impulsos.
Actúa después de pensar.
La serenidad proporciona una fuerte energía vital. La serenidad
no es apatía, impasibilidad o dejadez. Por el contrario, va de la mano
de la ponderación y de la objetividad. No hace tragedia de pequeños
sucesos negativos. No dramatiza. Mira los sucesos con realismo, con
ánimo positivo.
La persona serena conserva la calma sin desesperarse ni
desanimarse. Enfrenta los problemas uno a uno, estudia a fondo cada
asunto y tomar alguna decisión.
Después actúa con prontitud, de esa forma van desapareciendo
los problemas. Tiene serenidad para reprender. Serenidad al tomar
decisiones complejas; serenidad ante la injusticia; serenidad en
momentos difíciles.
La serenidad se obtiene conforme se madura espiritualmente.
La serenidad no se aplica con gritos, rencores, angustias,
temores, miedos, enojos, etcétera.
La alegría interior y ecuanimidad suelen ir unidas con la
serenidad que proviene de confiar en el Creador.
Como diría Tagore:
“Dame Señor la dicha y yo me encargaré de ser ecuánime”.
O Renato Leduc que puso este nombre a su canción, de gran
éxito: Sabia virtud de conocer el tiempo. Y que utiliza la escritora,
poeta y periodista doña Rosa María Campos, para ubicarnos y nos
llama, a todos, así:
Queridos vencedores del tiempo para que se den idea de cómo
corre el tiempo, les comento algunos detalles que los dejarán
pasmados:
Los jóvenes que recién irrumpieron en las aulas universitarias
no sabían leer cuando Gabriel García Márquez ganó el Nobel o la
Unión Soviética se desintegró.
Ellos ignoran que existieron televisores en blanco y negro, los
que tenían 13 canales y no requerían de control remoto y se exhibían
y presumían en la sala de la casa, metidos en consolas de fina
madera, sobre las cuales se ponía un jarrón chino o de cristal cortado,
con flores artificiales, porque la naturales podrían ocasionar
problemas de humedad en la consola.
¿Qué tal? ….para los actuales universitarios el SIDA es una
enfermedad que ha existido toda la vida.
Y mueren de la risa cuando les comento que John Travolta era el
mejor y más apuesto bailarín del mundo.
Entiendo porque no me lo creen, con esa panza que carga
ahora, no es para menos. Pero aún con sus kilos es adorable.
Ellos no saben quién era la «Mujer Maravilla», ni el “Hombre
Nuclear» menos la ”Mujer Biónica».
Pocos han leído a «Tom Sawyer» y las historias de “La pequeña
Lulú». A contados, muy pocos les interesa el “Rey del Rock”: Elvis
Presley. Bueno, ellos se lo pierden.
¿Qué tal corre el tiempo? ¡Impresionante! ¿Verdad?…
Eso es algo que no podemos evitar, pero mientras tanto:
Saquémosle provecho a la credencial del INAPAN.
Con ella en mano solo pagamos medio pasaje en los autobuses.
Nos descuenten el 50 % en el pago del predial y obtenemos rebajas
en el pago del agua, entre otras ventajas más.
Sin embargo creo que esto no es todo, prometo averiguar que
más beneficios podemos obtener con nuestra credencial de viejines.
Por otra parte ¡que rico!: ¡No tenemos que ceder el asiento a
ningún adulto! Somos mayorcitos.
¿Hipocondríacos?…. ¡para nada!… ahora sí nos enfermamos en
serio, pero el Seguro de Gastos Médicos Mayores comienza a rendir
frutos. Y nuestras articulaciones: ¡Ay que dolor qué pena!,
pronostican el tiempo mejor que los más famosos meteorólogos.
En cuanto a nuestros secretos estarán seguros con los amigos. Se
olvidarán de nuestras confidencias en cuanto demos la media vuelta.
En tanto que nuestras neuronas activas son manejables y
nuestros pecados capitales han cambiado de lujuria por pereza.
Y añade, lo que agradecemos a la poeta y escritora, cuando
responde “ A nos estamos solos”:
“Querido Carlos no pertenezco a ningún grupo ni asociación, me
niego a ello, pero si en algo puedo ayudar: cuenta conmigo;VIVA
RAVELO, el mejor de los mejores. Rosa María Campos”
Si, sabia virtud…
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